Mata a martillazos al padre de su pareja en Iruñea antes de atrincherarse y ser detenido

El presunto autor asoma por la ventana antes de ser detenido

Arremetió contra la víctima, de 60 años, tras una fuerte discusión delante de su novia

Jon Aristu/Joana Lizarraga/Jesús Morales Mikel Saiz - Lunes, 6 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

pamplona - Moisés Fernández Chando, vecino de San Jorge, mató ayer a martillazos al padre de su pareja tras una fuerte discusión en su vivienda de la calle Santa Vicenta María del barrio pamplonés de San Jorge. La víctima, un varón de 60 años de edad (J.V.C.) fue hallado en una zona común del edificio por agentes de la Policía Municipal tras recibir el aviso de un vecino. El autor del crimen se atrincheró en su vivienda y, tras más de seis horas de negociación, el Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional derribó la puerta del domicilio y detuvo al hombre sin que este pusiera resistencia.

A las 14.25 horas del mediodía de ayer, el teléfono de emergencias recibió una llamada de un vecino del edificio donde ocurrieron los hechos y una patrulla de la Policía Municipal junto con un equipo médico se presentaron en el lugar y confirmaron el fallecimiento del varón de 60 años. Para ese momento, el autor del crimen ya se encontraba atrincherado en su piso. Tras más de media hora de espera, la Policía Nacional se hizo cargo de la investigación una vez que se habían personado en el lugar. Hasta allí se desplazaron el GEO, la Brigada Provincial de la Policía Científica y la Brigada Provincial de la Policía Judicial, que acordonaron y protegieron la zona próxima al edificio en el que se encontraba el autor del crimen encerrado.

Moisés Fernández Chando estuvo atrincherado durante toda la tarde en su domicilio. Según testigos, cabía la posibilidad de que tuviera a su pareja como rehén y de que se pudiera tirar por la ventana del quinto piso, en el que vivía, en cualquier momento, por lo que los agentes de Policía hincharon una colchoneta de gran tamaño para evitar que perdiera la vida en el impacto contra el suelo.

Fermín Otamendi, juez titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Pamplona, se personó en el lugar y hacia las 19.30 horas ordenó el levantamiento del cadáver y sacaron el cuerpo del edificio. Acto seguido, la Policía requisó una furgoneta gris que el autor del crímen tenía en su plaza de garaje.

Tras las informaciones que apuntaban a que el hombre había fallecido por un disparo en la cabeza, el forense, a falta de la autopsia, informó de que habían sido varios golpes con un martillo los que acabaron con la vida de J.V.C.

Durante la tarde, Fernández se asomó en varias ocasiones a la ventana de su casa. La Policía desplegaba la colchoneta y la volvía a recoger. El hombre de mediana edad saludó a los que se acercaron al lugar desde su posición y estuvo varios minutos dialogando con su hermano que se encontraba un piso más abajo, donde residen sus padres.

Después de más de seis horas de negociación con el autor del crimen y de rumores en la calle, el Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional derribó la puerta del domicilio de Moisés Fernández Chando y lo detuvo sin que este pusiera resistencia alguna.

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