Mesa de Redacción

La mentira

Por E. Iribarren - Domingo, 5 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

La entrada de Aznar en Génova para reunirse con Casado no solo es una pista del sesgo ideológico que el nuevo presidente del PP imprimirá a su política, también es una señal de que la mentira será una herramienta siempre a mano de su acción. Porque la mentira es la cualidad que define la era de Aznar. En las situaciones más críticas de su mandato (la guerra de Irak y los atentados del 11-M) la empleó a fondo. Cuando Casado dice que “millones” de personas están a las puertas de España dispuestas a derribar la frontera, trata de implantar en el subconsciente social una idea que es contraria a las evidencias, que dicen que en una década solo lo han conseguido medio millón de personas y como vía de acceso a toda Europa. Si Casado juega con el bulo para atizar el miedo de la gente, Maroto recurre al recuerdo de la violencia de ETA para remover los bajos instintos y situar el debate de la dispersión en un contexto que a Sánchez le resulte muy difícil acercar a un solo preso. Su mensaje es tan simple como falso: acercamiento igual a beneficio. Porque no cambia la situación penitencia del recluso, sino el lugar de cumplimiento de la pena, que eso sí beneficia a sus familiares. Pero eso es lo que no quiere el PP, y ya que Maroto pide que a las cosas se les llame por su nombre, este empeño suyo tiene uno: venganza.