Un viaje a la búsqueda del enigma del Sol

Lola Bravo - Sábado, 4 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 08:02h.

Durante los eclipses totales de Sol se puede ver la atmósfera de la estrella, que encierra un enigma físico que nadie ha conseguido explicar. "Una llama de fuego está más caliente cuanto más te acercas a ella, pero en el Sol pasa justo lo contrario, la corona está a un millón de grados mientras la superficie del Sol está a apenas 6.000, es algo contra natura y hasta que no vayamos allí no sabremos cómo es posible", explica David Lario, un astrofísico de Badalona que forma parte del equipo científico de la Parker de la Nasa.

Esta nave diseñada por el Laboratorio de Física aplicada de la Universidad Johns Hopkins (EEUU), en la que trabaja Lario, será la que más se acerque a una estrella. Llegará a unos seis millones de kilómetros del Sol, cuando la Tierra está a 150 millones de kilómetros.La nave de la Nasa, con un coste de 1.200 millones de euros, va protegida por un escudo térmico de carbono de doce centímetros de grosor que alcanzará temperaturas de 1.400 grados, cerca del punto de fusión del hierro. Al otro lado de la coraza, un sistema de refrigeración mantendrá el equipo electrónico a unos 30 grados. Los cuatro instrumentos científicos a bordo de la nave estudiarán los electrones, los núcleos atómicos cargados, los protones y los átomos de helio de la corona solar así como los campos magnéticos que genera el astro para aclarar el origen del viento solar y poder predecir tormentas solares peligrosas para la Tierra.bautizada con nombre de vivo La nave también es la primera de la historia que lleva el nombre de una persona viva. En 1958 el físico estadounidense Eugene Parker predijo la existencia del viento solar, una corriente de núcleos atómicos, electrones y otras partículas que viajan por el Sistema Solar a unos tres millones de kilómetros por hora. La propuesta encontró mucho rechazo de otros expertos hasta que la confirmó en 1962 la primera sonda interplanetaria, la Mariner II que exploró Venus.La Parker tiene previsto despegar el 11 de agosto desde Cabo Cañaveral. Alcanzará su órbita en torno al Sol el 1 de noviembre. La fuerza de gravedad de la estrella, casi 30 veces mayor que la de la Tierra, acelerará la nave hasta los 200 kilómetros por segundo, la mayor velocidad jamás alcanzada por un artefacto espacial. En sus primeras siete órbitas la Parker usará el empuje de Venus para frenar e ir cerrando su órbita en torno al astro dentro de una misión en la que hará 24 revoluciones en torno al astro y que durará hasta 2025, aunque su funcionamiento podrá extenderse más allá mientras funcionen dos componentes claves: los paneles solares y los propulsores que se encargan de que el escudo térmico dé siempre la cara al Sol. Cuando se agote el combustible la sonda podría quedar desprotegida y derretirse sin producir llamas, pues no hay oxígeno en la atmósfera del Sol.Además, la sonda Solar Orbiter (SolO) de la Agencia Espacial Europea, cuyo lanzamiento está previsto para 2020, ayudará a la Parker a obtener una mejor precisión de la estrella. Esta nave europea llegará a 42 millones de kilómetros del Sol y será la primera en estudiar sus regiones polares, invisibles desde la Tierra por el plano en el que se encuentra.