La principal hipótesis del incendio en el puerto de Pasaia apunta a que la chatarra llegó con residuos ilegales

Técnicos del Puerto de Pasaia observan el estado en el que quedó la carga de chatarra que ardió el jueves por causas que aún se investigan.

La investigación se centra en esclarecer si los bloques de acero contenían restos de combustible y aceite
Las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad descartan un fallo humano y revelan que los operarios actuaron diligentemente

Jorge Napal Gorka Estrada - Sábado, 4 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

lezo - La chatarra que ardió ayer en el muelle de Lezo, dentro del ámbito portuario de Pasaia, contenía residuos ilegales. Es la principal hipótesis que se maneja a la hora de explicar cómo es posible que toneladas de acero ardan como si de papel se tratara. Por el momento la investigación sigue su curso y contempla varios supuestos, pero las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad del puerto revelan que la actuación de los operarios fue diligente en todo momento, por lo que se descarta que fuera un fallo humano el causante del incendio que provocó una densa nube de humo visible desde varios kilómetros de distancia.

Según fuentes de la investigación, el trabajo a partir de ahora se centra en determinar qué producto pudo alimentar la combustión. El acero por sí solo no arde. En los trabajos de carga y descarga de toneladas de chatarra prensada no es extraño que puedan saltar chispas provocadas por la fricción del material. Es algo que bien conocen los operarios del Puerto. Pero una chispa por sí sola no supone amenaza alguna frente a chapas de acero, salvo que “algún residuo ilegal” alimente las llamas. “Esa chatarra contenía algún producto del que no nos habían informado”. Operarios consultados ayer por este periódico hablaban con todas las cautelas, conscientes de la grave acusación que supone, con la investigación en curso, apuntar directamente con el dedo a los responsables del buque Christine, procedente del puerto inglés de Newhaven.

Pero la cautela, añadían, no está reñida con la preocupación que ha suscitado un hecho muy poco frecuente. Fue de este barco del que se descargaba el jueves en el muelle de Lezo 2.000 toneladas de chatarra procedentes de coches prensados. El fuego se desató hacia las 12.00 horas, y un cuarto de hora más tarde se activó el Plan de Emergencia. Toda la secuencia de los hechos ha sido grabada por las cámaras de seguridad del Puerto. Según fuentes consultadas por este periódico, las imágenes captan con total precisión los instantes previos a la llamarada y revelan que la descarga “fue normal” y que los trabajadores manipularon la mercancía conforme al protocolo habitual, como lo llevan haciendo desde hace cuatro décadas, con una media de dos millones de toneladas de chatarra anuales.

Por todo ello cobra fuerza que el incendio se debió a causas exógenas. ¿Qué provocó la espectacular combustión? ¿Qué alimentó el chispazo? Los propios bomberos de la Diputación confesaron el jueves por la noche que, de no haber sido por la proximidad del puerto, sofocar un incendio de semejantes dimensiones podía haber sido tarea de días. Trabajaron duro, el esfuerzo fue titánico, y consiguieron controlar definitivamente el fuego en ocho horas. Una ardua tarea que revela que algo fuera de lo habitual contenía la mercancía.

La densa humareda que, como una chimenea enfurecida, descargó al cielo su porquería no fue provocada por neumáticos. Es una hipótesis de trabajo que parece descartada, a pesar de que todos los indicios apuntaban inicialmente en ese sentido. La carga y descarga de coches prensados en bloques está sujeta a una exhaustiva revisión y, según las mismas fuentes, introducir ruedas de vehículos entre la chatarra habría hecho saltar las alarmas en el mismo país de origen, abortando todo el proceso del transporte.

Para alimentar aún más el desconcierto se da la circunstancia de que el buque procede del Reino Unido, uno de los países que cuenta con más prestigio y cuyas empresas han cumplido siempre con los estándares de calidad. “En cualquier desguace se exige siempre vaciar el depósito y separar el aceite. Lo último que piensas es que te vas a llevar un susto de esta naturaleza”, apuntaba ayer un trabajador del puerto.

Se sospecha que las 2.000 toneladas de chatarra transportadas en la bodega del buque pudieron llegar al puerto a una elevada temperatura, y que una vez que el acero recalentado fue descargado, ardió debido a algún residuo, como aceite o cualquier otro combustible. El oxígeno no hace más que avivar las llamas una vez que ha prendido el material. “Puede que llegara el fuego latente en la misma mercancía, y que se avivara durante la descarga. Estamos analizando el vídeo con lupa”, indicaron fuentes de la investigación. Las imágenes de lo ocurrido han sido puestas a disposición de las autoridades y del juzgado para esclarecer los hechos.

Críticas de la oposición Entretanto, los partidos de la oposición criticaron ayer la gestión de la Autoridad Portuaria de Pasaia (APP) de los tráficos de chatarra. EH Bildu manifestó que “comprende y comparte” el enfado de los vecinos próximos a la bahía. “Lo ocurrido es muy grave, no solo por las consecuencias directas que puede producir en la salud de los habitantes cercanos, sino también por el modo de gestionar de la Autoridad Portuaria”.

La coalición abertzale exigió explicaciones sobre lo ocurrido. Censuró que varios informes apuntan a que “la esperanza de vida de quienes viven en los alrededores del puerto es más corta que la de otras localidades”. La coalición reclamó “un verdadero plan de regeneración integral” de la bahía, “al servicio de los ciudadanos”, para lo que considera “imprescindible cambiar la gestión del puerto”. “Con la excusa del tutelaje, si el PNV-PSE y la Diputación pisotea las competencias de los ayuntamientos, ante incidentes como este tendrá que asumir su responsabilidad”, concluyó la coalición abertzale.

Por su parte, Podemos Euskadi criticó en otro comunicado que la Autoridad Portuaria haya convertido la dársena “en un almacén de chatarra en el que los controles que existen son más que cuestionables”. La formación morada sostiene que los informes preliminares hablan de restos de aceite y combustible entre la chatarra, al tiempo que se preguntó sobre los controles que se han realizado a la mercancía y “por qué no se había detectado esa presencia que se ha mostrado tan peligrosa” . Recordó además que los colectivos sociales de la comarca han reclamado en numerosas ocasiones que se reduzcan los “tráficos sucios” de puerto.

El colectivo ecologista Eguzki también se sumó a las críticas. Denunció las “escasas medidas de seguridad, ambientales y de salud”. La Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, denunció el colectivo, recoge como un aspecto “clave” “la componente ambiental que ha de impregnar toda actividad portuaria, tanto la que se refiere a las infraestructuras e instalaciones, como a la prestación de los servicios portuarios”.

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