mitxelo olaizola

“Lo mejor ha sido el trato diario con los jugadores”

mitxelo olaizola se jubila tras 37 años en el club: “llevo la real dentro desde siempre”

Sábado, 4 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Después de 37 años trabajando en la Real, primero cuidando los campos y después como utillero, Mitxelo Olaizola, una de las personas más queridas por todos los jugadores que han pasado por la plantilla txuri-urdin, se jubila, y el club le ha dedicado un bonito vídeo en el que repasa su trayectoria.

“Entré el 1 de julio de 1981 para tres meses... y hasta hoy. Estuve arreglando los campos que teníamos entonces durante 15 o 16 años y luego ya entré como utillero”, recuerda Mitxelo, que ha mantenido siempre una muy buena relación con los futbolistas: “Lo que más me gusta es la relación con los jugadores, ese trato diario ha sido lo mejor. Es bonito que uno te llame por teléfono ahora que me voy a jubilar y te recuerda cosas de hace años. Eso es con lo que me quedo, con los jugadores”.

El utillero se resiste a dar nombres, pero siempre hay alguno especial: “Recuerdo por ejemplo a Aranzabal, De Pedro, Nihat, Darko o Karpin. Xabi Prieto fíjate, he estado con él desde que era un niño, Antoine me llama mi papi, Pardo, Illarramendi... con unos hablas más que con otros, pero con todos te llevas bien. El día de la despedida de Xabi Prieto, que vinieron muchos, te gusta que te saluden. Hace poco Xabi me preguntó cuándo lo dejaba. Es bonito que se acuerden de ti”, comenta, mientras se le ve haciendo sus labores diarias. “No hay uno igual a Mitxelo”, dice Willian José al recoger sus botas.

“Llevo la Real dentro desde siempre, mi hermano mayor jugó en el Sanse y en la Real, para mí mi familia es la Real, los partidos eran el no va más, siempre los he vivido con mucha pasión, demasiado a veces”, comenta Mitxelo, que mamó la Real desde pequeño: “En casa todo era el fútbol, recuerdo con mi difunto padre ir a Atotxa a ver al Real Madrid cuando todavía jugaba Gento. Es que la Real ha sido todo. De momento no podré ir a Anoeta, sentarme a ver un partido y que igual alguno al lado empiece a insultar. Eso sí, va a quedar un campo formidable. A los aficionados les pediría que vayan al campo a animar”.

el ascenso, inolvidable Dentro de su amplia trayectoria, el utillero recuerda especialmente dos momentos: “El descenso en Valencia y el ascenso. Ese día no lo olvidaré nunca. A falta de dos minutos no podíamos de los nervios y estábamos en el banquillo fumando Juantxo Trecet y yo”. Mitxelo está orgulloso de que le tome el relevo su hijo Unai: “Me gusta, pero tienes más responsabilidad de lo que parece porque tienes que mover mucho material y no puedes fallar nunca. Unai está muy ilusionado y para mí es un orgullo”. - N.G.