Kike Zurutuza responsable de euskal herria kirola

“La Euskal Herria Txapela debe tener continuidad y convertirse en un clásico del verano”

Kike Zurutuza

En representación de Euskal Herria Kirola, promotora del partido de hoy, Kike Zurutuza analiza los objetivos de un campeonato que ha llegado para intentar quedarse

Marco Rodrigo Ruben Plaza - Sábado, 4 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

irun - ¿Cómo nació la Euskal Herria Txapela que vive la segunda final de su historia esta tarde en Irun?

-La idea de Euskal Herria Kirola cuenta con dos líneas principales. Por un lado, apostamos por la internacionalización a nivel oficial de los deportistas vascos y de nuestras selecciones. Y por otra parte buscamos también dar pasos en el impulso de actividades deportivas llevadas a cabo en el marco de Euskal Herria. Este último objetivo siempre lo habíamos tenido claro a nivel filosófico, pero durante la temporada 2016-17, coincidiendo en Primera División Real, Athletic, Alavés, Osasuna y Eibar, se nos presentó una bonita oportunidad para relanzar a nivel masculino el proyecto de Euskal Herria Txapela. Subrayo lo de masculino porque el torneo ya acumula siete ediciones en su vertiente femenina, ocho con la actual.

Descendió Osasuna, pero la iniciativa se ha mantenido con cuatro conjuntos vascos en la máxima categoría.

-Eso es. Y nuestra idea es conservar este torneo en el futuro sea como sea, e independientemente de cuántos equipos tengamos en Primera. En función de lo que vaya ocurriendo y de la categoría que ocupen los clubes, modificaremos la fórmula, ciñéndonos siempre a una especie de justicia deportiva.

El formato actual implica una liguilla paralela con los puntos que suman las escuadras vascas en todos los derbis de la Liga. Los dos primeros clasificados juegan la final en verano.

-Hemos percibido que la tabla de la Euskal Herria Txapela genera durante la temporada el interés de la afición: hay porras en los bares, existe pique en las redes sociales... El proyecto ha tenido un muy buen grado de socialización.

Y si encima toca un Real-Athletic, mejor que mejor. Con todo el respeto hacia el resto de clubes...

-Se ha dado la curiosidad de que ninguno de los dos participantes en la final fue el mejor equipo vasco de la pasada campaña. Ni la Real ni el Athletic completaron buenas temporadas. Pero los txuri-urdin fueron primeros en la clasificación de la Euskal Herria Txapela, con mucho margen además, ya que sumaron catorce puntos de 18 posibles en los derbis. El Athletic obtuvo diez. Mientras, el Eibar, que fue quien mejor Liga hizo entre nuestros clubes, fue último en la tabla de los duelos directos.

Comentaba antes su anhelo de, en cierto modo, institucionalizar esta final en la pretemporada vasca.

-Queremos que se convierta en un clásico de verano. Existen referentes al respecto, torneos estivales que llegaron a ser muy importantes o incluso campeonatos oficiales que se juegan actualmente como la Supercopa. La tendencia en el fútbol de hoy en día apunta a que los partidos de pretemporada cada vez se entienden más como simples encuentros de preparación, de entrenamiento. Pero nosotros a la Euskal Herria Txapela le damos otro enfoque, otro matiz. Lo que hoy se disputa en el Stadium Gal es una final, es una competición. Aquí se viene a ganar algo. Y esto creemos que va a suponer un impulso importante para el torneo. Con el aliciente, además, de que esta tarde se va a entregar la primera txapela de la historia del campeonato. El año pasado hubo final, pero no hubo campeón.

Athletic y Alavés empataban a dos en Barakaldo cuando el árbitro, el hernaniarra Palencia Caballero, suspendió el partido en el minuto 89, tras una tangana.

-Aquella espina nos la quitamos rápido. Enseguida empezamos a mirar hacia adelante de nuevo. Pero sí que es cierto que la experiencia nos hizo afrontar a modo de reto la intención de estabilizar el torneo y de darle continuidad.

¿Qué ocurrió en aquella final fallida del año pasado?

-Muchas cosas. La actitud de determinados jugadores no resultó la adecuada. Y al árbitro le faltó la serenidad suficiente como para seguir con el partido hasta el final. Pero bueno, ahora me centro en esta nueva final, cuyas perspectivas son muy buenas.

Parece que Real y Athletic van a presentar hoy alineaciones que se aproximan a las teóricas titulares.

-Estoy convencido de que así va a ser. Van a sacar equipos para ganar. Porque esta competición no supone alicientes económicos para los clubes, pero esta tarde no vamos a ver un amistoso. Vamos a ver una final. La del año pasado, de hecho, lo estaba siendo con mayúsculas hasta que pasó lo que pasó.

¿Que aspecto esperan que presente hoy la grada del Stadium Gal?

-Creo que el campo va a estar lleno, o casi. Y estamos hablando de un recinto con capacidad para 5.500 personas. Ningún partido de pretemporada alcanza estas cifras.

Paso a las perspectivas económicas de los organizadores. ¿Qué reporta la final de esta tarde a Euskal Herria Kirola?

-Vamos a ver primero cuál es el resultado final, en qué queda el balance entre ingresos y gastos. Nos hemos comprometido con los clubes para exponérselo a posteriori con total transparencia. Y también para comentar abiertamente qué es lo que pensamos hacer con esos hipotéticos beneficios, que el año pasado no existieron.

En 2017 no ganaron dinero.

-No. Hubo incluso una pérdida.

¿Por qué se juega hoy en Gal?

-La normativa del campeonato recoge que el equipo finalista que más puntos suma durante la temporada tiene preferencia a la hora de escoger el escenario del partido. El año pasado, el Athletic eligió Barakaldo. Y en esta ocasión la Real, con lógicas preferencias guipuzcoanas, ha optado por Irun.

¿Quién arbitra hoy?

-No lo sé, de verdad. Existe el precedente del año pasado y sí que hemos pedido al Comité Vasco de Árbitros que cuide el asunto. Al colegiado lo designan ellos, por delegación al respecto de la Española, que es a quien tenemos que dirigirnos en primera instancia para pedir los permisos pertinentes.

Hábleme de la fecha de la final. ¿Ha habido dificultades para fijarla?

-No ha habido problemas, pero sí ha existido este año un condicionante muy claro. Tanto Real como Athletic han cambiado de entrenador este verano, y no se podía concretar una fecha hasta que Garitano y Berizzo dieran luz verde a la planificación de sus respectivas pretemporadas.

¿Qué habría ocurrido si alguno de los contendientes tuviese que disputar previas europeas?

-Ya sucedió el año pasado con el Athletic... Me quedo con que a los clubes parece que les gusta nuestra idea. Siempre se han portado muy bien con nosotros, colaboran mucho y no tenemos ninguna queja.

La imagen de Kortabarria e Iribar con la ikurriña ha ejercido de telón de fondo en las presentaciones de esta final.

-Así ha sido porque simboliza los objetivos y la filosofía de Euskal Herria Kirola. Simboliza incluso la historia del deporte en nuestro país. Pero también hemos aprovechado la foto al haber este año los dos finalistas que hay. En un futuro, si participan otros clubes elegiremos imágenes distintas para promocionar el partido.

Termino. ¿Puede decirse que la temporada 2018-19 empieza hoy para Real y Athletic?

-Sí, sí. Ponlo así si quieres. Esta tarde arranca la campaña para ambos.

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