Ni calor ni alineación, solo fútbol

PRETEMPORADA | Una Real plagada de teóricos suplentes pierde en la ‘sauna’ de Tafalla ante un Zaragoza superior en el juego y con un once igualmente circunstancial

Marco Rodrigo - Jueves, 2 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Tafalla - Primer día de agosto en Tafalla. No hace falta sintonizar a Ana Urrutia en el Teleberri para intuir que va a hacer chicharra de la buena. Más de 30 grados durante gran parte del partido. Unos 34 de inicio. Y cinco entrenamientos en apenas 48 horas recordando a los jugadores de la Real que esta es la pretemporada “más dura” que muchos han sufrido. Lo dicen ellos. Enfrente estaba ayer el Zaragoza, cuyos futbolistas también estarán teniendo su penitencia en forma de carga física. Pero, a la hora de citar al calor como incuestionable condicionante del quinto amistoso txuri-urdin del verano, cuesta concluir que el termómetro influyó a todos por igual.

Resultaría facilón y simplista escribir ahora que claro, que en Zaragoza zurra más el Lorenzo que en Donostia, y que los jugadores maños están más acostumbrados. Poco hay de eso, sin embargo. Esto es fútbol, un juego globalizado y profesionalizado a más no poder, en el que el peso de cómo se hacen las cosas en lo táctico tiene siempre, o casi siempre, una importancia decisiva. Ocurrió ayer en Tafalla que el equipo de Imanol Idiakez quiso hacer correr el balón. Y que la Real, en sus intentos por evitarlo, fue poco a poco hundiéndose en su campo para posicionarse en un bloque bajo del que no teníamos noticias hasta la fecha. Ya puede apretar el termómetro, que el esférico ni se inmuta. Pero el futbolista asfixiado acumula cansancio y pierde chispa, cuando la tiene en el pie y cuando presiona al rival.

La primera conclusión del encuentro en clave realista pudo extraerse antes de su comienzo, con la alineación. Luego quedó confirmada en el descanso, con una ausencia de sustituciones durante el intermedio inédita esta pretemporada. Parece que Asier Garitano se toma muy en serio el partido contra el Athletic el sábado, ya que en Tafalla dio continuidad a un once plagado de teóricos suplentes, igual que el del Zaragoza, por cierto. El de Bergara situó a Guevara y Pardo en la zona ancha, y a Bautista y Zurutuza en la primera línea de presión. Y no empezó del todo mal la cosa. El equipo txuri-urdin esperaba como acostumbra a un adversario que acumulaba gente por dentro, con su pivote posicional incrustándose entre los centrales. Errenteriarra y pelirrojo cerraban los pases interiores, y la Real intensificaba y avanzaba su presión cuando lograba que el rival lateralizara su salida. Esta última actitud txuri-urdin dependía de una intensidad, sin embargo, que el verano navarro dificultó sobremanera.

Así empezó el Zaragoza a superar ayer a la Real. Atrajo a los guipuzcoanos a la esquina derecha del campo. Bautista, Merquelanz y Pardo sufrieron cada vez más para apretar y ayudarse entre sí. Y aparecieron superioridades en el sector que permitieron a los maños enlazar posesiones relativamente largas, empujando a los txuri-urdin hacia Moyá. Un par de conducciones de un fino Zaldua y una muy meritoria jugada por banda del propio Merquelanz generaron peligro en el área aragonesa, pero el acercamiento más peligroso de la primera mitad llegó ya en el descuento, en un barullo tras saque de esquina que rechazó con apuros la zaga realista.

Segunda mitad La segunda parte arrancó por los mismos derroteros, y en ellos siguió hasta que Asier Garitano introdujo seis cambios en el minuto 61. No es que entonces entrara al campo gente fresca y descansada. Es que lo hicieron Illarramendi, Oyarzabal o Willian José, por citar solo a algunos. La Real hizo por momentos correr el balón como había logrado el Zaragoza en la primera parte. Lo consiguieron los txuri-urdin en medio de experimentos como la ubicación de su nuevo 10 en la derecha a pierna cambiada y la posición de Juanmi escorado a la izquierda. Pero tampoco es que dieran a sus secuencias de pase una continuidad suficiente como para someter al rival.

De hecho, los maños se estiraron poco a poco hasta forzar el penalti del primer gol, una falta de Kevin Rodrigues al intentar cerrar un centro lateral en el segundo palo. La Real se rebeló entonces ante la que ya apuntaba a ser la primera derrota del curso. Y sus piezas ofensivas adquirieron una momentánea movilidad que para el Zaragoza se convirtió en jeroglífico indescifrable. Oyarzabal apareció en la banda zurda para asistir a un Juanmi que se transforma en el área. Willian cayó a la mediapunta para dejar solo al malagueño, que falló en el mano a mano tras gran diagonal. El partido pareció encaminarse a una victoria guipuzcoana. Y esto derivó, como suele ocurrir, en una falta de tensión en área propia que desembocó en el 1-2. Nieto hizo lo que quiso en el sector del potrillo Álex Sola y de Oyarzabal, y definió a la perfección ante Moyá. Ya no hacía tanto calor. Ya jugaban muchos titulares. Fútbol, solo fútbol. A la Real todavía le falta. Seguro que la libreta de Garitano regresó a Zubieta repleta de apuntes. Más todavía.Real Sociedad 1

Zaragoza 2

REAL SOCIEDAD Moyá;Zaldua (Álex Sola, m. 70), Aritz (Llorente, m. 61), Moreno (Raúl Navas, m. 70), De la Bella (Kevin, m. 61);Guevara (Illaramendi, m. 61), Pardo, Capilla(Oyarzabal, m. 61), Merquelanz (Juanmi, m. 61);Zurutuza (Willian José, m. 61), Bautista (Agirretxe, m. 70).

ZARAGOZA Ratón, Benito (Nieto, m. 84), Perone, Verdasca (Soro, m. 88), Medina (Baselga, m. 70), Ros (Torras, m. 84), James I. (Vicente, m. 88), Álex Muñoz, , Pep Biel (Buff, m. 45), Raí (Pombo, m. 45), Clemente (Nieto, m. 70).

Goles 0-1, m. 76: Ros, de penalti. 1-1, m. 82: Juanmi. 1-2, m. 89: Soro.

Árbitro David Recio (Colegio Navarro). Amonestó al zaragocista Benito y al txuri-urdin Kevin.

Incidencias Nutrida presencia de seguidores de ambos equipos en el campo de San Francisco, donde se dieron cita 1.500 espectadores. El partido se disputó con una temperatura superior a 30 grados, y en el minuto 25 de ambos periodos se interrumpió el juego para que los futbolistas bebieran agua.