De estreno en estreno

Alex Aranburu inauguró en Getxo su palmarés profesional y disputa el sábado su primera Clásica San Sebastián, antes de debutar en la Vuelta a España

Un reportaje de Marco Rodrigo. Fotografía Gorka Estrada - Jueves, 2 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Cuando hace un tiempo los responsables del Caja Rural comunicaron a Alex Aranburu cuál iba a ser su calendario estival, al prometedor ciclista ezkiotarra se le fueron los ojos a los grandes objetivos del mismo: Clásica San Sebastián, Vuelta a Burgos y Vuelta a España. También se fijó en Ordizia, claro, “una carrera que se disputa al lado de casa”. Pero pasó por alto que la agenda incluía igualmente el Circuito de Getxo. Paradojas del destino, ha sido en la prueba vizcaina donde ha inaugurado su palmarés profesional, este pasado martes. “Fui con buenas sensaciones. Y sabía que la llegada se amoldaba a mis características. Pero pensaba que estaba más verde”, asegura sobre una victoria que, reconoce, no se esperaba.

El de Getxo fue un triunfo que debe aportar “confianza” a un corredor cuya trayectoria denota muchas posibilidades de futuro. Noveno en la etapa reina del Tour del Porvenir de hace dos años, Aranburu, nacido el 19 de septiembre de 1995, está confirmando en su segunda temporada en la categoría Continental Profesional toda la progresión que se le presuponía. “Noto que llego mejor a los finales, con más fuerza y con más fe en mis opciones. Pasito a pasito, percibo que vamos hacia delante”, analiza el de Ezkio, quien no se atreve aún a definir qué perfil de ciclista terminará siendo. “Todavía soy joven. Pero las metas explosivas en subidas cortas se me están dando bien. En Getxo gané a gente muy rápida como Carlos Barbero y Jon Aberasturi, y en el Tour de Noruega terminé tercero en una llegada parecida”.

perfil por determinar Podía apuntar Aranburu a corredor de clasificaciones generales, dadas sus dotes de buen escalador. Pero los resultados de la presente temporada apuntan de momento a otra dirección. Su currículum 2018 incluye también un ataque a solo dos kilómetros de meta en la etapa de la pasada Itzulia que concluyó en Gaubea. No estuvo cerca de fructificar. Pero sí hubo un momento en que la sensación visual apuntaba a que podía dar la sorpresa. “Si no lo intentas, nunca lo conseguirás. A mí también me llegó a parecer que tenía opciones. Miré atrás y vi que tenía un buen hueco. Pero ya se sabe... A la que esta gente lanza un sprint, te recorta en nada los cinco segundos que pueda haber de ventaja”. El australiano Jay McCarthy (Bora) se llevó aquella volatta.

Alex mira ahora al futuro y, a la vuelta de la esquina, se encuentra con una cita especial el sábado: su debut en la Clásica San Sebastián. “Espero hacer un buen papel. A la última ascensión de Igeldo llegaremos un grupo grande, pero muy rápido. Intentaré entrar lo mejor colocado posible y subir todo lo rápido que permitan las piernas, pero son rampas muy duras”. Luego vendrá la Vuelta a Burgos, con dos etapas a las que Aranburu ya ha puesto la cruz: la del Castillo y la de la Ciudad Romana de Clunia, ambas con finales explosivos similares al de Getxo. Y llegará después la Vuelta a España, la primera grande para el ezkiotarra. “Intentaré aprender y ayudar. Y veremos también cómo responde el cuerpo a una vuelta tan larga. Nunca he superado los ocho días consecutivos de competición”. Si todo va bien, será una vuelta de tuerca adicional en la formación de un ciclista ilusionante.