Mesa de Redacción

Opiniones a la romana

Por Jurdan Arretxe - Miércoles, 1 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

La horizontalidad está de moda, y no solo para hacer el amor. Como llevar siempre ropa interior limpia, por si acabamos en el hospital, conviene tomar posición sobre todo lo que se mueva, no vaya a ser que alguien nos pregunte nuestra opinión sobre lo que sea. Llegar a la panadería con prisa y que el panadero pregunte qué nos parece lo de Casado. ¿Lo del máster? ¿Aquello que dijo de los inmigrantes? ¿Qué es lo de Casado? Quizá pensemos que nuestra opinión importa y nos echemos al ruedo. Hasta que cae otra pregunta. “Y tú, ¿qué harías?”. Pero ¿qué hacer de qué? Esa pregunta es el mejor escenario para asumir que uno está atrapado en la opinocracia como Aníbal rodeó las tropas romanas, casi el doble en número que las cartaginesas (!), en Cannas tal día como hoy 216 años antes de Cristo. Su mayor problema es que los opinadores eran sus sumos mandatarios: los cónsules Cayo Terencio Varrón -que era más de subirse al ataque- y Lucio Emilio Paulo -que prefería que atacaran los otros-. Así fue la batalla: lo que uno mandaba un día, el otro lo deshacía el siguiente. Con una gran táctica, a Aníbal le bastó con esperar al día de Varrón. La derrota fue estrepitosa y los romanos decidieron unificar el mando. Y dárselo a gente competente. Los experimentos y la orgía de opiniones, con gaseosa.

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