Reválida en el cemento

Muguruza celebra una de sus victorias en la gira de 2017. (Foto: Efe)

tenis garbiñe muguruza arranca la exigente gira americana que preludia el us open, de la que hace un año salió como número 1 del mundo

Roberto Calvo - Martes, 31 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Garbiñe Muguruza lleva unas semanas preparando a conciencia la gira americana sobre cemento que conduce al US Open y que para la jugadora vasco-venezolana arrancará mañana contra Viktoria Azarenka o Kateryna Bondarenko en la ciudad californiana de San José, torneo sustituto del que se celebraba en Stanford y en el que Muguruza llegó a semifinales hace un año. No es un inicio sencillo, menos aún cuando la de Caracas llega a esta parte del calendario muy exigida después de un curso en el que aún no ha tenido un pico muy alto ya que su único título lo logró en Monterrey, una cita de rango menor de principios de abril y su otra final, la de Doha, fue en febrero.

Tras caer en segunda ronda de Wimbledon ante la belga Alison van Uytvanck, Muguruza bajó a la séptima plaza de la clasificación mundial aunque, pese a todo, está novena en la carrera por las Finales WTA de Singapur, que disputó los tres años anteriores y que debe ser de nuevo su objetivo en lo que queda de temporada. No lo tiene fácil estar de nuevo entre las ocho mejores porque en esta gira defiende 1.515 puntos, la que más después de Sloane Stephens y Madison Keys, campeona y subcampeona del US Open de 2017. Además de llegar a las semifinales de Stanford, la doble ganadora de Grand Slam fue cuartofinalista en Canadá, campeona en Cincinnati y octavofinalista en el último grande del año. Todo ello le valió para salir de Flushing Meadows como número 1 del mundo, un puesto que doce meses después no está a su alcance. Además, cada derrota antes de esas rondas le puede hacer ahora perder algunos puestos más ya que la separan menos de 150 puntos de la octava clasificada, Petra Kvitova, y la novena, Karolina Pliskova.

Por ese motivo, Garbiñe Muguruza tendrá que dar de nuevo su mejor versión en unos torneos que para ella son una reválida, la oportunidad de nuevo de subir la nota del curso en septiembre y mantenerse en lo más alto. Sin embargo, el abanico de aspirantes será amplísimo, más de lo habitual, porque jugadoras como Angelique Kerber, que ya es tercera del mundo, Serena Williams, Dominika Cibulkova o Maria Sharapova vuelven a estar entre las veinticinco primeras del ranking y serán huesos muy duros en cualquier ronda para aquellas que tengan delante.

elevar el nivel La de Caracas se puso como meta tras Wimbledon “aprender a elevar mi nivel” en aquellos partidos que se le tuercen, sobre todo en esas primeras rondas siempre complicadas, y en este próximo mes y medio, que discurrirá casi sin respiro, tiene la posibilidad de demostrarlo. “Es una parte del año que me gusta porque es verano, hace calor y la gente se anima mucho a vernos jugar”, señala Muguruza, que aún tiene la espina del US Open, donde no ha conseguido aún un resultado brillante. Este tramo del camino empieza en San José, una cita en la que también participan Madison Keys y las dos hermanas Williams, al frente de toda la armada americana, la belga Elise Mertens o la británica Johanna Konta. No será un torneo maría, aunque la cuesta se volverá a empinar a partir de Montreal. Garbiñe Muguruza se juega mucho y lo sabe.

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