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En obras para primavera de 2019

En el espacio ajardinado (en la imagen, a la derecha), situado en paralelo al edificio del instituto Miguel Altuna, se habilitará uno de los accesos peatonales con escaleras y ascensor.

El parking que se construirá bajo el patio del Real Seminario de Bergara contará con 90 plazas de rotación, distribuidas en una única planta.

Reportaje y fotografía de Anabel Dominguez - Domingo, 29 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

El estacionamiento subterráneo que se construirá en el patio del Real Seminario está cada vez más cerca de hacerse realidad. 90 plazas de rotación distribuidas en una sola planta serán algunas de las características que distinguirán al nuevo parking, pero no las únicas. Mientras su diseño va concretándose sobre los planos y se toman in situ los datos oportunos del terreno, el Gobierno municipal mira a la primavera de 2019 para dar el pistoletazo de salida a las obras que alumbrarán el segundo aparcamiento público del municipio, dispuesto bajo tierra.

Se trata del proyecto estrella que PNV y PSE-EE incluyeron en los presupuestos de 2018, porque entienden que es necesario “para mejorar la calidad de vida” de los bergararras, a la vez que responde a “una demanda de los vecinos”. La falta de espacio para estacionar es uno de los principales problemas que trae de cabeza a los automovilistas. Bergara tampoco es ajeno a esta problemática.

La futura infraestructura lleva varios meses gestándose para encajar todas sus piezas en un complicado puzle que ha tenido que mimar diferentes detalles como su céntrico emplazamiento, junto a la avenida Ibargarai, una de las principales arterías del tráfico rodado, y su proximidad al parking subterráneo contiguo.

“Le hemos dado muchas vueltas”, aseguran desde el equipo de Gobierno. El informe geotécnico para conocer las condiciones del subsuelo ha determinado que el nivel freático respecto a la calle se halla a dos metros de profundidad y, por tanto, “nos convence de que una única planta es la solución técnica adecuada”, insisten los responsables municipales.

En todo este tetrisha habido que salvar otro escollo: el tramo del colector de aguas residuales que discurre paralelo a la fachada de la ikastola Aranzadi y cruza por medio del patio hacia Ibargarai. Este conducto limitaba las plazas del parking a 74, que se consideraron “un poco justas”. Así que decidieron darle otra vuelta de tuerca al proyecto. La solución que se ha planteado modifica el itinerario del colector, que se desviará hacia la calle Herri Lagunak, añadiendo un plus de dificultad a la obra, pero permitiendo que se gane más espacio para acomodar 16 plazas más de garaje bajo el patio del Seminario, hasta alcanzar 90.

dos accesos peatonales El Consistorio trabaja codo con codo con los profesionales de BEB Arkitektoak para concretar el proyecto técnico del nuevo estacionamiento, que ya tiene definidas sus líneas maestras. De este modo, la entrada y salida rodada se efectuará desde Ibargarai, en paralelo al actual aparcamiento subterráneo. Por su parte, los accesos peatonales se ubicarán en la esquina de Ibargarai, a través de escaleras, y junto al pequeño jardín situado a la par del edificio del instituto Miguel Altuna que está incrustado en el patio. En este punto los usuarios podrán desplazarse a pie o en ascensor;de hecho, esta última instalación se ha pensado para hacer más accesible su proximidad al entramado comercial y de servicios del municipio, y al Casco Histórico. Además, las plazas del parking contiguas al elevador se reservarán para personas con discapacidad.

El aparcamiento, gestado en clave de movilidad, será de rotación por tiempo limitado. El diseño de sus plazas, que tendrán un tamaño superior al estándar -2,5 metros de ancho por 5,20 de largo- ha tenido en cuenta “la comodidad” a la hora de maniobrar, y también se dejarán equipadas varias tomas de recarga de coches eléctricos.

tirar el muro La actuación urbanística contempla, asimismo, dotar de una mayor amplitud a la acera de Ibargarai que va paralela al patio del Seminario, cuyo muro de separación se demolerá. Si esta pared vuelve o no a levantarse será una cuestión que tendrá que estudiar el Ayuntamiento en un enclave que concentra gran cantidad de tránsito peatonal, y que invita a adoptar medidas encaminadas a pacificar el tráfico rodado. “Creemos que este es el momento para dar una mayor anchura a la citada acera que tiene una intensidad de uso muy alta”, recalca el Gobierno municipal.

Además, si una vez en marcha, y con el tiempo se detectara la necesidad de aumentar las dimensiones del subterráneo, “hay opción de crecer hacia el edificio de Miguel Altuna”, destacan los responsables municipales.

La idea de habilitar un parking en el Seminario ya se recoge en el Plan General de Ordenación Urbana de 2009, así como en el diagnóstico sobre el aparcamiento que se llevó a cabo un año antes y que ahora se ha actualizado. El Gobierno bergararra ha rescatado esta propuesta que requiere de un importante esfuerzo inversor. Aunque las cifras a las que ascenderá este desembolso no están cerradas, las cuentas públicas de este año asignan 1,4 millones de euros a este proyecto, que obliga a solicitar un crédito por importe de 1.120.000 euros que se amortizarán en 15 años.

La intención del Consistorio es sacar a concurso las obras “en octubre” con el fin de que arranquen de cara a primavera del próximo año. El futuro parking aliviará, en cierta medida, la falta de estacionamiento, sumando 90 plazas más al parque de rotación subterráneo y en superficie.

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