Cartas a la Dirección

El gesto de Nairo Quintana

Domingo, 29 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

He de confesar que mi afición al ciclismo hunde sus raíces en los años de la infancia porque mis hermanos eran muy ciclistas y en mi casa no había posibilidad alguna de que nadie pensara en una bici de chica. Y mi resignación me llevaba a imaginar el cielo como un lugar donde yo tuviera bicicleta propia y pasteles en abundancia. Siento que mis aspiraciones llegaran, en mi niñez solo hasta ahí. Pero eso poco dejó gran huella y ya de pollita, me gustaron mucho carreras y carreristas. En cuanto me fue posible elegir, no me perdí un Tour y ya no solo por las razones infantiles citadas, sino por contemplar los increíbles paisajes que desde que existe, se han podido contemplar en la más famosa prueba ciclista del mundo. Este año he notado algo especial y se me ha quedado fijado en el alma el significativo y emocionante gesto de Nairo Quintana al entrar primero en la meta más difícil y deseada: rebasó la raya, levantó los brazos, juntó las manos y clavando las puntas de sus dedos en el nuboso cielo y desde el fondo de su ser, dio gracias a Dios. Se le notó en la expresión de su rostro y lo confirmó al agradecer a su familia que hubiera estado pidiendo a Dios por él y por su victoria. Había adivinado que iba a ser su día. Es un ejemplo que nos puede afianzar en el convencimiento de que, para ser sujetos de una vida digna y plenamente humana, es necesario cultivar en serio ciertos valores muy serios: la verdad, la palabra sincera, la coherencia entre lo que se piensa y lo que se practica, la solidaridad humana, el amor a todos los seres vivos y a la naturaleza. Confieso que, por no callar lo que más importa, me he aprovechado del Tour y de Nano Quintana, de quien desde ahora me siento más hermana.

“El Tribunal de Justicia de la UE ha condenado a España a pagar 12 millones de euros por incumplir durante casi tres décadas las normas comunitarias que regulan el tratamiento de aguas residuales urbanas”. Esta lamentable noticia está pasando casi desapercibida, pero al abajo firmante le parece de una gravedad terrible además de poner los pelos como escarpias.

Como en esto andan metidos tanto el PSOE como el PP (recordemos que nos estamos situando en 1988 hasta nuestros días), bien que tienen la boca cerrada y no se dedican, como es habitual en ellos, a echarse barro a los ojos para luego decir qué buenos somos nosotros y qué malos son los otros.

Me temo que esta multa habrá que pagarla sí o sí;propongo que la paguen a escote entre todas las personas que han ocupado un puesto en todos los consejos de ministros desde 1988, ya que ellos son los únicos culpables de la situación en la que nos encontramos;que se cuiden muy mucho de utilizar el dinero público para pagar la citada multa. El dinero público no está para sacar la cara a los comportamientos indecentes de los políticos (esos que luego nos piden el voto con toda la cara del mundo). Esperaremos acontecimientos.