donostia

Un informe permite la vuelta a casa de los vecinos de Camino 4

El hotel cuyas obras, según algunos testigos, podría haber causado las grietas, a punto de abrir

Arantxa Lopetegi Javier Colmenero - Sábado, 28 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Los vecinos de la calle Camino número 4, que fueron desalojados de sus hogares tras la aparición de grietas en la estructura del edificio, pueden ya volver a sus casas. Para ello cuentan con el respaldo de un informe encargado por la comunidad y realizado por un equipo de arquitectos en el que se concluye que, “se puede garantizar la estabilización del edificio de forma más que suficiente con el añadido del apuntalamiento provisional recién realizado”.

Tras cerrar las valoraciones pertinentes, los arquitectos solicitaron al Ayuntamiento que autorizara la vuelta al edificio de sus ocupantes.

La Guardia Municipal procedió en la tarde de ayer a realizar las últimas revisiones antes de proceder a la apertura del inmueble.

Ya al mediodía se podía ver en el entorno del portal movimiento de camiones retirando diverso material de obra, previo a que los vecinos pudieran retornar a sus hogares y las actividades económicas retomar su ritmo normal.

Según se señala en el informe, el desplome del falso techo que acompañó a la aparición de las grietas obedecía a una “debilidad oculta”, cuyo origen no se determina, que ha provocado que no soportara el peso de la escayola, aunque el forjado que lo sustenta no presenta daños derivados del derrumbe.

Tras realizar la oportuna comparación de las grietas aparecidas entre 2017 y 2018, se constata que han surgido nuevas en el último año, aunque no sean “alarmantes o significativas”, ni el aumento tenga un calibre que justifique el desalojo.

Después de realizar los apuntalamientos, los arquitectos consideran “necesario” llevar a cabo “refuerzos estructurales preventivos”, actuaciones que también se han efectuado en años precedentes.

De momento, tras apuntalar el edificio, se considera que ya queda garantizada “la estabilidad provisional del bloque y la seguridad de sus ocupantes.

Pero todavía queda un extremo por comprobar calificado de “extrema gravedad”. Los vecinos han dado cuenta de un rebaje en la medianera del edificio para, según dichos testigos, posibilitar que se construyera la escalera de incendios del hotel que en breve abrirá sus puertas en la plaza Gipuzkoa.

Los firmantes del estudio ya han demandado, vía Ayuntamiento, el “chequeo” de dicha intervención para corroborar si las nuevas fisuras tienen que ver o no con una obra que obligó a “quitar piedra y cortar varias cabezas de vigas de madera”.

Mientras, la construcción del hotel llega a su fin. Ayer, en el Room Mate Gorka se estaban introduciendo elementos decorativos y en la puerta se podía ver un cartel que avisaba de que las obras estaban encarando su “fase final”.