Humedal para Antoniña

Hábitat de aliseda cantábrica, posible referencia de la situación final que ofrecerá Antoniña. ( Foto: Basoinsa)

El proyecto para fomentar la biodiversidad en esta regata del barrio arrasatearra de musakola está listo y la actuación se ejecutará en 2019

Un reportaje de Anabel Dominguez - Viernes, 27 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

La creación de un parque público y humedal en la regata de Antoniña o Antoña, en el barrio de Musakola, ya tiene listo su proyecto. La conservación y el fomento de la biodiversidad, el cuidado del medio ambiente y la protección del patrimonio cultural son los ejes de esta actuación que empezó a gestarse en el seno de la Mesa de Medio Ambiente, gracias a la propuesta que defendieron los miembros de Arrasate Zientzia Elkartea (AZE).

El paraje bautizado con el nombre de Antoniña se corresponde a una antigua balsa de decantación para el lavado de mineral de hierro que se extraía en las faldas del macizo de Udalatx. Por la mitad discurría el arroyo Antoniña erreka que desaguaba hacia el sur, a través de un sistema de represa que daba cierre a la citada balsa.

Su recuperación consistirá, por tanto, en la construcción de un humedal de poca profundidad, inferior a 50 centímetros y una extensión aproximada de 50x80 metros, con el fin de desarrollar un ecosistema propicio para el aumento de la biodiversidad y, en especial, de especies en retroceso por la pérdida de hábitat como son los anfibios y los reptiles. Desde AZE, además, están trabajando la idea de repoblar los ríos con el cangrejo autóctono.

El proyecto redactado por la empresa Basoinsa S.L recibió luz verde de la Corporación en el último Pleno. Su presupuesto supera los 87.500 euros, e incluye, junto con las intervenciones que van a llevarse a cabo, los gastos derivados del proceso de expropiaciones, que también se aprobó por unanimidad.

Presas naturalizadas Tres han sido las alternativas que los profesionales de Basoinsa presentaron al Consistorio, y una vez estudiadas, la Mesa de Medio Ambiente se decantó por la solución que plantea acondicionar seis pozas mediante presas naturalizadas que se construirán con los troncos y volúmenes de madera muerta existentes en el entorno, y se colocarán “en cauce y márgenes, en la disposición y formas más adecuadas”, reza el proyecto.

Se extraerá, de este modo, a cielo abierto el tramo de la conducción del arroyo actualmente entubada (procedente del monte público de Hidalgobaso), que se convertirá en la “fuente de alimento directo y semipermanente de agua para la nueva red de humedales”, explicó el edil Ibon Arrupe.

La actuación que se va a ejecutar servirá, asimismo, para dotar “de una calidad ambiental óptica” a la ribera de Antoniña erreka, y se completará con la plantación y recuperación de árboles autóctonos (fresnos, alisos…), así como con la generación de refugios, cajas nidos, y la eliminación y control de las especies invasoras.

Proteger la biodiversidad para sustentar la vida de la fauna y la flora es la columna vertebral sobre la que se apoya la intervención proyectada en Antoniña. Las labores para la retirada de arbolado que permita abrir paso al humedal arrancarán en otoño, al igual que el proceso para adjudicar los trabajos que pondrán a punto el represado natural mediante madera, y que comenzarán “en 2019”, tal y como avanzó Arrupe.

El resultado traerá consigo, a su vez, un mayor espacio público en clave verde, que tendrá su vertiente divulgativa con la instalación de paneles informativos que destacarán los trabajos realizados, y los valores naturales e históricos del lugar.

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