Villarejo dice que el Estado le envió para mediar entre Corinna y el rey

El comisario jubilado eludió responder a las preguntas más comprometedoras sobre esta polémica

Viernes, 27 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

madrid - El comisario jubilado José Manuel Villarejo explicó ayer al juez de la Audiencia Nacional Diego de Egea que en la reunión que mantuvo con Corinna zu Sayn-Wittgenstein en Londres en 2015 actuaba como un enviado del Estado para solucionar los problemas entre el rey Juan Carlos y ella. Según fuentes jurídicas, Villarejo se escudó en todo momento en este argumento para justificar sus actividades, como el encuentro con Corinna, cuyo contenido se ha conocido en las últimas semanas. No obstante, las fuentes no aclararon si el comisario asumió la autoría de la grabación de esa conversación, ya que la causa que lo investiga está bajo secreto.

Villarejo estuvo cerca de hora y media declarando en la Audiencia Nacional, citado por el magistrado de refuerzo del Juzgado Central de Instrucción número 6 después de que éste abriera la pieza para investigar las grabaciones, aunque también le convocó para responder por otra pieza en la que otros policías, Enrique García Castaño y Antonio Bonilla, fueron detenidos por proporcionar supuestamente documentación y datos secretos sobre personas que estaban siendo investigadas por el comisario jubilado.

trasladado en ambulancia El comisario había solicitado declarar por videoconferencia desde la cárcel de Estremera, donde se encuentra desde principios de noviembre, alegando que sufre una dolencia de espalda. Sin embargo, De Egea no se lo permitió, por lo que el investigado fue trasladado al tribunal en ambulancia. Las fuentes consultadas explicaron que Villarejo respondió a las preguntas del juez instructor y de su defensa, pero no a las de los fiscales, y que pasó más tiempo respondiendo por el asunto de García Castaño y Bonilla que por el de Corinna.

Con respecto a las grabaciones de la que fue amiga íntima del rey emérito, fuentes jurídicas confirmaron que las cintas se encontraron en el despacho de su antiguo socio, Rafael Redondo, quien también se encuentra en prisión provisional desde noviembre de 2017. Ya que el comisario jubilado no quiso contestar a los fiscales, fue el magistrado De Egea el que le formuló algunas preguntas, pero, en lo que respecta a las grabaciones de Corinna, el investigado se decantó por no responder a las cuestiones que resultaban más comprometedoras.

Lo que sí quiso dejar claro el comisario jubilado es que él trabajaba para el Estado, también en lo que respecta a su estructura de empresas, que usaba para solucionar asuntos que le encargaba el Estado. Las fuentes consultadas no especificaron si el investigado mencionó el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), aunque los propios servicios secretos desmintieron en más de una ocasión que el expolicía trabajase para ellos.

Villarejo lleva más de nueve meses en prisión provisional en el marco del caso Tándem que estalló a principios de noviembre pasado al destaparse una presunta trama de corrupción en la que habrían participado varios policías y en la que el comisario está investigado por blanqueo de capitales, cohecho y organización criminal. La trama se divide en cinco piezas, la mayoría bajo secreto. La quinta, la referida a las cintas de Corinna, lleva solo dos semanas en instrucción y, de momento, los pasos del magistrado han sido llamar a declarar al principal acusado y solicitar a los periódicos digitales El Español y Ok diario las grabaciones publicadas.

Fuentes jurídicas no consideran la declaración de Villarejo clave para la resolución de la investigación de las grabaciones de Corinna, de modo que han querido dejar claro que todavía quedan muchas pruebas por solicitar y analizar. - E. P.