Manuel Rodríguez Extrabajador de las minas de Arditurri de Oiartzun

“En la mina trabajaban muchos baserritarras, porque por la tarde podían estar en la huerta”

Manuel Rodríguez, extrabajador de las minas de Arditurri de Oiartzun.

El Centro de Interpretación de Arditurri (Oiartzun) acoge durante todo el verano una exposición fotográfica facilitada por el extrabajador Manuel Rodríguez

Aitziber Muga - Jueves, 26 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Oiartzun - Actualmente vive en Cantabria, pero Manuel Rodríguez trabajó como administrativo en las minas de Arditurri hasta su cierre en 1984. Su familia sacó numerosas fotos de las minas que fueron explotadas durante más de 2.000 años, desde la época de los romanos. Asimismo, no sabe muy bien cómo, pero a sus manos llegaron otras instantáneas que Rodríguez se encargó de facilitar al Centro de Interpretación de las Minas de Arditurri. La exposición compuesta por trece imágenes se puede visitar de martes a sábado de 10.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 18.00 horas y los domingos, en horario de mañana.

¿Qué es lo que se puede ver en esta exposición?

-La exposición da una idea de cómo era el complejo minero. La mayoría son fotos de los años 70, pero también las hay más antiguas, de los años 40 y 50. Una vez fui allí y me dio mucha pena, porque solo existe el edificio del centro de interpretación que era el laboratorio;pero el lavadero, los talleres... han desaparecido. En las fotos aparecen los edificios cuando todo eso funcionaba, incluso en las más antiguas aparecen las máquinas de ferrocarril.

Detrás del centro de interpretación se encuentra otro edificio semiderruido. ¿Qué era?

-Era la casa donde vivíamos, de la que quedan todavía las cuatro paredes. Debió de ser okupada y sufrió un incendio. Me dio mucha pena verla así, porque allí mi hermano y yo pasamos toda la juventud. Al lado se encontraba el barracón, donde dormían los trabajadores. El barracón también estuvo okupado.

¿Era dura la vida en la mina?

-En los barracones había mucha gente, había gente de Asturias, de Galicia y se quedaban allí porque la pensión completa era muy barata. Normalmente los mineros de interior trabajaban solamente por la mañana, hasta las 13.30 o 14.00 horas. En los lavaderos, donde se lavaba el mineral, se trabajaban todos los turnos, incluso de noche. Había mucha gente de los caseríos de los alrededores que trabajaban en la mina y luego tenían toda la tarde libre para poder trabajar en su huerta.

¿En qué consistía su trabajo?

-Yo era administrativo, mi padre era el encargado y mi hermano trabajaba en los talleres. La empresa nos dejó esa casa. La planta baja era el almacén, en el primer piso estaba la oficina donde yo trabajaba y en el segundo estaban las habitaciones. No me tenía que desplazar mucho para llegar al trabajo. Yo entré a trabajar con 18 años, en sustitución de otro trabajador, en el año 1969, y estuve allí hasta que cerró la mina, en 1984. Entonces me trasladaron a la mina madre, a Cantabria, y aquí me jubilé.

¿Cuántas personas trabajan en la mina los últimos años que estuvo en funcionamiento?

-Creo que éramos alrededor de cien personas. Era una empresa grande en la zona.

¿Qué supuso el cierre de la mina para la comarca? ¿Tuvo un impacto importante?

-Fue muy perjudicial. Como ya he dicho había mucha gente de los caseríos, pero también había mucha gente de Errenteria, de Pasaia, de Oiartzun y de Lesaka. Fastidió mucho a la comarca que se cerrara la mina.

¿Ha visitado las minas de Arditurri después de que se convirtieran en un museo?

-Sí, en el centro de interpretación explican muy bien todos los trabajos que se hacían y nos gustó mucho, y en las minas aún se pueden ver algunas cosas y huellas de los romanos. Yo una vez encontré una lámpara de aceite de la época de los romanos, que en aquel entonces no le di mucha importancia. Antes no se cuidaban tanto esas cosas. No sé si se llevó a un museo, le perdí la pista. Era una lámpara muy bonita, muy interesante.

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