Mesa de Redacción

Recuerdos píos

Por Jurdan Arretxe - Miércoles, 25 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Hay sucesos que evocan muertos. Incluso en estas tardes calurosas eliminaríamos de nuestra biografía si nos faltara espacio al escribirla porque lo más reseñable son las moscas que, ajenas a los ataques del Tour que Xabier Usabiaga narra como incursiones de la Tercera Guerra Mundial, vuelan en la penumbra de la sala. En estas tardes inútiles es cuando uno se imagina a muertos como Pío Baroja cruzarse por La Concha con visitantes anónimos, turistas famosos que ocupan tertulias y paisanos de la tierra que malviven de los anteriores. Quien lee juzgará si, como disparó Baroja, el espíritu de Donostia (por extensión, Gipuzkoa) es por esto “lamentable”. Si 101 años después hoy interesan más la ciencia, el arte, la literatura, la historia y la política, o más los “reyes, los balandros, las corridas de toros y la forma de los pantalones”. Si hay sociedad más allá de los “advenedizos y rastacueros” que se mueven por “el ansia de brillar”, cosa que resulta fácil, aunque hoy los monarcas del mambo social sean otros, paseando “al lado del rey, tomando café con un torero célebre o saludando a un aristócrata”. Por no entrar en la incómoda paradoja de querer ser territorio para el turismo selecto y al mismo tiempo perder la cabeza porque un célebre surfea en las aguas donde aprendimos a nadar.

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