Un encuentro “de jazz honesto”

Los saxofonistas Víctor de Diego y Dick Oatts actuarán esta noche en el Jazzaldia en una colaboración ideada hace años

Un reportaje de Alex Zubiria - Miércoles, 25 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia conoce de sobra al saxofonista Víctor de Diego. Durante más de tres décadas el Jazzaldia ha sido testigo de la evolución musical del bilbaino: desde el chaval que consiguió el premio al mejor solista en 1986 al actual referente del jazz vasco en el que se ha convertido, tras su paso por el Ramón Díaz Group o el Víctor de Diego Trío, entre otras agrupaciones. “Mi relación con el festival va incluso más allá, cuando a comienzos de los 80 era aquel crío que vio conciertos memorables”. El estadounidense Dick Oatts, uno de los jazzmen indispensables del panorama actual, también es un viejo conocido del Jazzaldia. Ahora, los dos se unen por primera vez en formato quinteto y vuelven al certamen, “uno de los referentes mundiales del jazz”.

A pesar de que Dick Oatts era ya “un ídolo desde hace muchísimo tiempo”, no fue hasta hace cerca de una década cuando De Diego pudo conocerle. Fue al coincidir en la Big Band de Alfons Carrascosa. “Él me aplaudía los solos y yo pensaba: qué honor, estoy sentado al lado de Dick Oatts y encima me vitorea”, cuenta el saxofonista vizcaino, quien por aquel entonces no se imaginaba que sus respectivas trayectorias seguirían unidas años después.

“Un día me dijo que algún día deberíamos tocar juntos. Le respondí que, por mi parte, encantado, pero pasó el tiempo y no se dieron las circunstancias. Así fue hasta que hablé con su mánager hace unos meses y programamos este concierto”, añade De Diego.

Los dos saxofonistas se pusieron, de este modo, a trabajar en un proyecto que el vasco solo puede definir como “lo que es Dick Oatts y lo que es Víctor de Diego”. “Los dos hemos tocado en muchos grupos, en algunos más activos y modernos y en otros más experimentales. Esto es una especie de intermedio, un equilibrio entre los dos, que es donde mejor nos expresamos”, explica.

Tanto uno como el otro han creado temas originales para la ocasión, que se escucharán por primera vez en Donostia esta noche en el escenario Skoda de Alderdi Eder. La cita se volverá a repetir mañana y pasado, para todo aquel que no pueda acudir hoy, esta vez en el Espacio Coca-Cola situado junto al Kursaal. Acompañando al dúo participará además la sección rítmica habitual del músico americano en sus giras europeas.

“Dick Oatts y yo tenemos un mismo lenguaje, unos códigos que nos hacen más fácil entendernos y que nos permiten no tener que ensayar juntos mucho tiempo”, apunta De Diego, advirtiendo, eso sí, que sus conciertos no serán una jam session. “No es rock, ni flamenco, ni pop, ni nada más. Es jazz honesto tal y como nos sale, ni clásico ni vanguardista”, añade.

“Al salir, pude crecer como músico”

A lo largo de su extensa trayectoria, Víctor de Diego ha formado parte de numerosos grupos, algunos más estables como la De Diego Brothers fundado junto a su hermano Juan, y otros más puntuales. Todos ellos desde Barcelona, ciudad a la que se trasladó en el inicio de su carrera.

“Hice muy bien porque tuve la oportunidad de conocer, interactuar y trabajar con músicos con los que si no, no habría tenido la oportunidad de hacerlo. De esta manera, y a día de hoy sigue siendo así, puedes crecer como músico”, afirma de Diego.

Para el saxofonista salir de Euskadi siempre es positivo, pero por una razón de crecimiento personal más que de búsqueda de oportunidades. “En Euskadi han salido y salen músicos jóvenes que tocan muy bien”, apunta, al tiempo que comenta que estos, al igual que los del resto de músicos del mundo solo mejorarán “si van a lugares en los que hay más cantidad y calidad”. “A no ser que ya vivas en Nueva York, el centro neurálgico del jazz”, advierte.

Sobre la situación actual del jazz, y aunque no quiere ser pesimista, opina que su apogeo de público quedó atrás. “Que el músico se gane la vida va en función de que el producto que ofrece se compre. Si a un concierto solo van diez personas, el organizador te dirá que aunque tocas muy bien, a la gente no le interesa”, señala.

Para revertir esta situación, De Diego ve una necesidad de trasladar los espectadores de los festivales al día a día. “Me parece muy bien que el público vaya al Jazzaldia, pero hay que conseguir que este se entere de que en el bar de al lado toca el mismo grupo y es igual de bueno o mejor. Necesitamos que el público se mueva por la razón última de la música, que es la música en sí misma”. concluye.

actuacionesHoy. Alderdi Eder-Espacio Skoda (22.00 horas, entrada libre).

Mañana. Espacio Coca-Cola (22.30 horas, entrada libre).

Viernes. Espacio Coca-Cola (18.30 horas, entrada libre).