La falta de perfiles se combate con el fomento del talento interno

Trabajadores en las instalaciones de la cooperativa Soraluce perteneciente a DanobatGroup.

DanobatGroup comienza a implantar un innovador modelo centrado en el desarrollo profesional de su plantilla
La Diputación de Gipuzkoa destina 3,2 millones a planes de promoción en la empresa

Maialen Mariscal - Miércoles, 25 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - Una vez superado el periodo de crisis y en pleno proceso de recuperación, una de las principales preocupaciones del empresariado vasco se encuentra en conseguir los perfiles cualificados que requiere una actividad económica cada vez más especializada y tecnológicamente avanzada. En esta batalla se mira mucho hacia el sistema educativo, sin reparar con igual intensidad en el potencial humano que reside dentro de la propia empresa.

“Últimamente se pone mucho el foco en las necesidades de captación que tenemos las empresas y, sin embargo, para nosotros lo realmente fundamental es el desarrollo de nuestros socios y de las personas que actualmente están trabajando con nosotros”. Son las palabras de Iker Usabiaga, director de Gestión Social de DanobatGroup que ha desarrollado un innovador proyecto próximo a implantarse en las siete cooperativas del grupo con el objetivo de potenciar las capacidades de cada profesional, fomentando así el talento interno.

En la base del método se sitúa “un compromiso claro con el empleo y con el desarrollo profesional de nuestras personas”, indica Usabiaga. A partir de esa premisa, un grupo multidisciplinar de DanobatGroup ha trabajado en un sistema en el que cada socio “es dueño de su propia empleabilidad”, lo que significa entregar el protagonismo de su preparación al propio trabajador.

Por este motivo, un pilar básico del modelo se halla en las “Conversaciones para el Desarrollo”, donde el socio cooperativista se entrevista con su tutor o desarrollador para informarle de sus aspiraciones e intereses con el fin último de, juntos, diseñar un plan personalizado que responda a sus prioridades.

“Queremos poner el foco más en el desarrollo que en la evaluación, más en el futuro que en el pasado”, señala Iker Usabiaga, quien añade que “en función de los objetivos del negocio, de aprendizaje y de las aspiraciones que tiene cada uno, se concretan unos planes de desarrollo individuales, que no son otra cosa que el compromiso concretado en acciones que la organización y cada una de las personas adquieren para dar cumplimiento a ese desarrollo profesional”.

En este camino el trabajador tendrá el apoyo del desarrollador, que adquiere un papel central como apoyo para el verdadero responsable del éxito del proyecto, el trabajador. “Tenemos el reto de conseguir que todo aquel que quiera crecer encuentre en DanobatGroup un ecosistema adecuado para poder hacerlo”, afirma Usabiaga.

Este modelo, que por el momento se encuentra en una fase incipiente, aplica la metodología del aprendizaje 70/20/10, por la que el 70% corresponde a hacer, el 20% a trabajar en interacción con otros, y el 10% restante a los convencionales cursos de formación.

En último término, según Iker Usabiaga,el proyecto considera que DanobatGroup “somos los suficiente grandes para generar muchas oportunidades de desarrollo, y lo suficientemente pequeños en cada cooperativa para que nuestros socios no sientan que se han convertido en un mero número y desconecten del proyecto”. Como efecto colateral, cita que favorecerá que los socios puedan moverse entre las cooperativas del grupo y se genere un know how valioso para toda la organización.

apoyo institucional La Diputación Foral de Gipuzkoa quiere impulsar este tipo de iniciativas con líneas como la recientemente convocada en la que se destinan 3,2 millones de euros a la promoción del talento y el aprendizaje de las personas en las empresas.

La diputada de Promoción Económica, Ainhoa Aizpuru, considera que ante la evidente falta de perfiles para las empresas, situación que puede agravarse de proseguir la tendencia al envejecimiento, el tejido productivo debe reaccionar con acciones que “hagan atractivas” a las compañías.

“Las empresas tienen que trabajárselo y ofrecer una serie de condiciones laborales y unos rasgos que otras no tienen para hacerse atractivas y conseguir los perfiles profesionales que necesita”, indica Aizpuru, quien cita la promoción del talento interno como una de las palancas de esta respuesta.

“Un empleo de calidad no es solo un contrato indefinido, es la oferta de un puesto donde la persona pueda promocionarse, pueda trabajar en equipo y pueda hacerlo en varias disciplinas”, pone como ejemplo.

En este sentido, la diputada de Promoción Económica aporta la cuestión de la confianza como un valor diferencial. “Hay trabajadores que valoran mucho trabajar desde casa y una compañía que se lo permita gana en atractivo”, señala.

Aizpuru resume que “cuanto más atractiva sea la empresa, empleo de más calidad vamos a crear, y todo ello en beneficio del modelo de bienestar que tenemos y la manera de vivir de Gipuzkoa”.

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