May hace un balance positivo de la respuesta a su plan de ‘brexit’ blando

Theresa May preside una reunión de su gabinete ayer en Gateshead, en el noreste de Inglaterra.

Cierra de nuevo filas con su gabinete en el final del curso político y redobla su apuesta para lograr un pacto con Bruselas

Martes, 24 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Londres - La primera ministra británica, Theresa May, calificó ayer de “constructivas” el conjunto de respuestas que ha recibido hasta ahora su propuesta del brexit, más blanda y posibilista del que se preveía en un primer momento. En una reunión con trabajadores en Newcastle (noreste de Inglaterra), la mandataria admitió que ha habido comentarios negativos sobre su estrategia de salida de la Unión Europea (UE), recogida en el bautizado como Libro Blanco del Brexit. Pero, en general, indicó que las reacciones van en la línea de mejorar algunos aspectos de dicha hoja de ruta.

En referencia a las complicadas negociaciones con la Unión Europea de cara a materializar la salida del Reino Unido, agregó que “mi propósito es llegar a un acuerdo que el Parlamento apoye”. May se pronunció en estos términos el mismo día en que el ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, consideró desde Berlín que existe un “riesgo muy real” de que se cumpla el plazo para que su país abandone la UE, el 29 de marzo de 2019, sin haber alcanzado el consenso con Bruselas.

Theresa May insistió en las “enormes oportunidades” que, a su juicio, el brexit traerá al Reino Unido y ensalzó la “innovación y creatividad” del país. “Creo que el Reino Unido lo va a hacer realmente bien después del brexit”, afirmó la primera ministra, después de reunirse por última vez con su gabinete en Gateshead antes de las vacaciones parlamentarias de verano.

“Mucha gente dijo que después del referéndum -celebrado el 23 de junio de 2016 y en el que los ciudadanos británicos votaron en favor de la salida del país del bloque comunitario- nuestra economía colapsaría pero, de hecho, ha seguido creciendo” manifestó.

Mercado común Theresa May reunió a sus ministros en Gateshead, en el noreste de Inglaterra, para reforzar la unidad de su Gobierno y promover su visión del país después del brexit. Con anterioridad a esta cita, la líder conservadora subrayó que es hora de “actuar”, pues tanto Londres como Bruselas saben que “el reloj se mueve” en la negociación para la salida del Reino Unido de la UE.

Defendió la propuesta “sin precedentes” incluida en el Libro Blanco que remitió a la UE, donde se contempla la creación de un mercado común de bienes británico-comunitario con cierta armonización regulatoria y una estrecha colaboración en seguridad. “Es un brexit con principios y práctico que es del interés mutuo del Reino Unido y la UE, pero requerirá pragmatismo de ambas partes”, manifestó, después de que el negociador jefe europeo, Michel Barnier, indicara el pasado viernes que hay aspectos de la iniciativa que considera inviables.

La de ayer fue la última reunión del gabinete de ministros antes del receso veraniego del Parlamento británico, que empieza hoy una vez que los diputados aprobaron la semana pasada los proyectos de ley de Comercio y Aduanas, claves para el proceso de Brexit. May eligió la localidad de Gateshead, vecina a Newcastle, en el noreste inglés, donde el gabinete llevó a cabo varias visitas, para escenificar el potencial de crecimiento del Reino Unido después de que abandone el bloque comunitario.

Pese al parón estival del Parlamento hasta septiembre, la jefa del Gobierno y varios de sus ministros mantendrán las reuniones con colegas europeos durante el verano, indicó Downing Street. Junto con la reticencia de Bruselas, May se enfrenta a la oposición a su plan de un sector de su propio partido que presiona para dejar el bloque sin ningún tipo de acuerdo bilateral. - Efe

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