Cartas a la Dirección

Vejez y no viejismo

Joxeagus Arrieta - Lunes, 23 de Julio de 2018 - Actualizado a las 10:06h.

El jesuita y escritor Baltasar Gracián (1601-1658) afirma: "En la boca del viejo todo lo bueno fue y todo lo malo es". No se puede decir más en menos palabras. Un pecado frecuente en la persona mayor suele ser este: pensar que el pasado fue bueno y el presente es un desastre.

El fallo del mayor, precisamente, es este: canoniza el pasado y demoniza el presente. En el caso del joven, el fallo suele ser al revés: canoniza el presente y demoniza el pasado. Pues ni lo uno ni lo otro es correcto. Tanto en el pasado como en el presente hay cosas buenas y malas. En el discernimiento sereno y preciso del pasado y del presente consiste la verdadera sabiduría.

En este punto, ni la juventud ni la vejez tienen razón: ni el mundo empieza con la juventud ni termina con la vejez. El mundo sigue su camino, y ni la juventud lo ha inventado ni la vejez acabará con él. Juventud y vejez se necesitan y se complementan mutuamente.

La juventud puede aportar vitalidad y nuevos proyectos, y la vejez, experiencia y sabiduría. Ni juventud sin vejez ni vejez sin juventud. Ambas aportaciones a la vida y al mundo son cosas diferentes, pero no opuestas. Sí a la relación intergeneracional.

Además, saber preguntar a los mayores es un arte. Practiquémoslo con más asiduidad.

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