Albisu reencuentra a Artola

Artola y Albisu cuajaron un buen encuentro, muy serio, en Etxebarri. (Foto: Borja Guerrero)

El equipo Anboto se mete en la final del Torneo Bizkaia. Aretxabaleta sufrió un desmayo al acabar la liza

Igor G. Vico - Lunes, 23 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - El equipo Anboto, integrado por Víctor, Artola-Albisu y Erasun, consiguió ayer el billete para la final del Torneo Bizkaia por equipos en el frontón de Etxebarri, en el que Andoni Aretxabaleta, estelarista del bloque Oiz, sufrió al finalizar el envite un “síncope vasovagal”, según manifestó el doctor Iñigo Simón, de la empresa Asegarce. El pelotari vizcaino tuvo que ausentarse del encuentro con el 5-9, momento en el que comenzó a notar ciertos problemas de visión. Aun así, corajudo, el zaguero de Markina-Xemein pudo acabar el encuentro. Fue al término de la cita de parejas cuando comentó a Simón que se encontraba indispuesto y sufrió un pequeño desmayo. En las pruebas realizadas, el médico observó una subida de azúcar, mientras que el resto de parámetros físicos estaban dentro de lo normal.

Antes, durante el envite, el guardaespaldas ya estaba sufriendo el peaje y las molestias. El markinarra asomó dominado en el estelar que marcó el devenir de la eliminatoria. Iñaki Artola y Jon Ander Albisu formaron una combinación seria, de campeonato, con las ideas claras. Fue la hoja de ruta tranquila la que les elevó hasta la final del Torneo Bizkaia. Y es que, después del triunfo de Víctor sobre Axier Arteaga en la jaula en una contienda dirimida a base de tirones y tacadas (12-18), el empaque se tornó una baza fundamental para abortar cualquier revolución encabezada por Aimar Olaizola, siempre peligroso, siempre capaz de darle la vuelta al calcetín. Con Aimar y su gancho hay peligro de galerna permanente.

Con todo, el asedio de Anboto se convirtió en un elemento capital para trazar un futuro en la competición. En esas, Albisu reencontró a Artola, que aprovechó la oportunidad, dado que entró en sustitución de Mikel Urrutikoetxea, en la pelea por instalarse dentro de los estelares de una empresa cargada de peso en los cuadros alegres. El alegiarra fue el más destacado en ataque, bien custodiado por Albisu en formato metrónomo. El ataundarra es termómetro en cada actuación. Ayer fue gloria. Los guipuzcoanos dominaron de cabo a rabo la contienda, en la que los colorados no disfrutaron del apetito voraz de Aimar al remate ni de regalos externos.

En el tercer duelo de la tarde, Joanes Bakaikoa doblegó a Jon Erasun mano a mano (18-9). La cita, intrascendente para el resultado global, se desniveló con una tacada del etxarriarra tras la igualdad inicial.

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