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Hallan hundido a 40 metros el cuerpo del beasaindarra que saltó de un puente en Salamanca

El cadáver de Mikel Millán se encontró a 25 metros del lugar donde cayó

Domingo, 22 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Donostia - Fue ayer a mediodía cuando se puso fin a la angustia de tantos días de espera. El grupo especial de actividades subacuáticas de la Guardia Civil rescató en el río Águeda el cuerpo sin vida de Mikel Millán Martín, de 48 años y vecino de Beasain, que se precipitó desde un puente a 28 metros de altura sobre el pantano de Irueña (Salamanca) hace hoy diez días, según informaron fuentes de la Guardia Civil.

Concretamente, Mikel y su hijo de diez años se dirigían a la localidad cacereña de San Martín de Trevejo, donde residen los padres del fallecido y parte de la familia a pasar unos días de vacaciones, como solían hacer habitualmente. Sobre las 21.00 horas, al llegar a la altura del puente de la CL-526, en el pantano de Irueña, entre los municipios salamantinos de El Bodón y Robleda, pararon el coche en el que viajaban, un Seat Ibiza matrícula de Cáceres, y Mikel se dirigió hacia el puente, desde donde tenía la intención de saltar.

El fallecido era un gran amante de los deportes de riesgo y, de hecho, en el vehículo se encontraron cuerdas y correajes utilizado para este tipo de actividades. En esta ocasión, el salto lo hizo sin ningún material y le pidió a su hijo que lo grabara. De hecho, en el vídeo se les oye realizar la cuenta atrás.

Sin embargo, el salto fue demasiado para el cuerpo de Mikel. No en vano, se trata de una altura de unos 28 metros, similar, por ejemplo, desde la que se lanzaron el pasado 30 de junio los mejores clavadistas del mundo que participaron en la Red Bull Cliff Diving World Series en Bilbao. Todo parece indicar que Mikel quedó inconsciente tras el salto, ya que no se le volvió a ver salir. Su propio hijo fue quien dio la voz de alarma al parar a un gruísta que pasaba por la carretera.

Desde el día de su desaparición, un operativo de una docena de personas de media al día ha estado buscando el cuerpo en las aguas del pantano con bastantes dificultades por la profundidad de lugar -de hasta 45 metros, lo que les obligaba a salir cada 20 minutos- y la presencia de una gruesa capa de limo que, a nada que se levante, impide la visibilidad, ya de por sí mala.

Finalmente, el equipo logró dar ayer, sobre las 12.40 horas, con el cuerpo de Mikel, a una profundidad de 40 metros, y a una distancia de unos 25 metros desde el lugar donde cayó, en el lado del puente contrario a la presa. El cadáver estaba prácticamente intacto debido a las bajas temperaturas en esa zona, de diez grados. Según explicó el jefe del GEAS en Castilla y León, el sargento José Luis Ferrán Martín, era “la primera vez que buscaban en ese lugar”. Fue casi cuestión de suerte ya que se encontró “palpando”, aunque en días anteriores se habían utilizado otros medios mecánicos, como un robot. Sin embargo, debido a los “troncos y a la maleza”, lo que hacía que continuamente se enredara, abogó al operativo a descartar su uso. - N.G./Efe

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