gizartea

Billetes falsos: la estafa de moda

Un cajón inteligente en el bar de Iruñea.

El tráfico de dinero falso es uno de los métodos más comunes para estafar en establecimientos y con el que se lucran el falsificador y el portador.

Un reportaje de Unai Yoldi Hualde. Fotografía Unai Beroiz - Domingo, 22 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

La circulación de billetes falsos es uno de los métodos más comunes para estafar en cualquier tipo de establecimiento. Desde una pequeña tienda de ultramarinos hasta un hotel, pasando por cualquier local de hostelería. Su obtención sigue un procedimiento muy similar al del tráfico de drogas. Obviamente, no hay ningún puesto fijo, ni una localización exacta, sino que, a través de camellosde dinero falso, una persona puede conseguir billetes no reglamentarios. En concreto, se trata de una práctica que supone un beneficio económico para el camello y para quien obtiene el dinero falso, y una pérdida importante de dinero para los establecimientos.

El pasado miércoles 18 de julio varios establecimientos de Sarriguren denunciaron ante la Policía Foral que se habían visto afectados por la obtención de varios billetes de 50 euros falsos. Y es que las fiestas de verano, como las de San Fermín, son unos días idóneos para que los estafadores puedan colar con mayor facilidad dinero falso, ya que el trajín y el jaleo hacen que los trabajadores de los establecimientos hosteleros no puedan estar comprobando constantemente la autenticidad de los billetes y monedas.

“No disponemos de datos exactos sobre el dinero falso que ha circulado estos sanfermines, pero sí que en varios establecimientos y locales han tenido algún problema relacionado con este tema”, comenta la secretaria general de la Asociación Navarra de la Pequeña y Mediana Empresa de Hostelería (ANAPEH), Beatriz Huarte. En este sentido, Huarte subraya que, durante las fiestas, es más complicado detectar estos casos debido al “ritmo frenético” que lleva la ciudad durante esos días.

No obstante, existen mecanismos para combatir este problema. “Cada vez más establecimientos de Pamplona están implementando cajones inteligentes, que te avisan cuando un billete o una moneda son falsos”, explica Huarte. Estos cajones son una herramienta en la que el trabajador introduce el dinero del cliente y devuelve el cambio exacto. A su vez, es capaz de detectar la autenticidad del dinero que recibe, aunque la secretaria general de Anapeh matiza que no sabe “hasta qué punto son tan precisas estas máquinas como para detectar todas las falsificaciones”, ya que cada vez, asegura, la precisión en los billetes plagiados es mayor.

Los cajones inteligentes resultan una buena herramienta para combatir esta problemática,. Sin embargo, su precio ronda “los 6.000 o 7.000 euros”.

“Además, no se pueden instalar en cualquier establecimiento, hace falta una caja registradora con unas características mínimas, como un software que facilite la conexión con el cajón”, explica la responsable de la asociación de hosteleros navarros.

Por su parte, las peñas también tienen mecanismos para detectar el dinero falso. El presidente de la Federación de Peñas de Pamplona, Imanol Azkona, señala que la mayoría cuenta con “una luz de infrarrojos que sirve para identificar los billetes verdaderos y los que no lo son”.

“Cuando haces barra en sanfermines es muy difícil estar al tanto de estas cosas. Los billetes de 50 sí que se suelen mirar, pero es que tampoco puedes estar mirando todo el rato los que sean de menos valor”, incide Azkona, que apunta que su sensación es que este año “no ha sido muy diferente a otros años” con respecto a este tema.

Basta con ponerse en contacto con un camello que lleve dinero falso, quedar con él y hacer el intercambio. Según fuentes consultadas por este periódico, en sanfermines se podía obtener un cambio de 200 euros verdaderos a cambio de 1.000 irregulares, en billetes de 20 o 50. De esta manera, un ciudadano que haya adquirido 1.000 euros falsos a cambio de 200 podría beneficiarse a costa de los establecimientos. Por ejemplo, si se tiene cincuenta billetes de 20 euros (1.000 en total) y con cada uno de ellos se compra un cubata por un valor de 6, recibiría un cambio de 14 euros (verdaderos) por cada billete. De esta manera, podría llegar a la suma de 700 euros auténticos.

Por ello, la sola posesión de dinero falso puede suponer incurrir en un delito de tenencia de moneda falsa. No hace falta una complicidad con el falsificador, sino que se considera delictivo la sola consciencia de la falsedad y que se haya adquirido con la finalidad de ponerlo en circulación, con una pena de seis meses a tres años de prisión. Así que en las próximas fiestas: santanas, santiagos, sanignacios, Aste Nagusia, etcétera, conviene extremar la precaución con lo que nos metemos al bolsillo.

Secciones