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Inyección de vida para la antigua Candy

El edificio primigenio (derecha) y, a la izquierda, los bloques que derribarán para en su entorno dar la opción de implantar un negocio hostelero.

el convenio urbanístico que firmarán el grupo empresarial gureak y el consistorio de bergara facilita la apertura de una actividad hostelera y un aparcamiento de uso público

Un reportaje de Anabel Dominguez - Domingo, 22 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

La recuperación del uso industrial de los terrenos que albergaron la planta de Bergara de la compañía de electrodomésticos Candy-Hoover camina con paso firme y seguro. Gureak tiene la mirada puesta en septiembre para iniciar la primera fase de su implantación en uno de los edificios de los antiguos almacenes en los que se desarrolló la actividad productiva de lavadoras. Pero el convenio que el próximo martes suscribirán el grupo empresarial guipuzcoano, con una larga trayectoria en la inserción sociolaboral de personas con discapacidad, y el Ayuntamiento bergararra abrirá también las puertas a un posible proyecto de hostelería en la zona, además de destinar a aparcamiento público el parking ubicado entre el acceso a los pabellones industriales y la variante GI-627.

El Grupo Gureak compró los 19.500 metros cuadrados de la antigua Candy, que se encontraban en venta después de que fracasara el proceso de reindustrialización planteado una vez de anunciar la multinacional italiana, a finales de 2014, el cierre de la planta de Bergara para trasladar la producción de lavadoras a China.

El empeño del Consistorio para que la operación desembocara en una única compra -presionó a la firma italiana para que cejara en su propósito de vender la propiedad por partes y no en su conjunto-, y su apoyo al desembarco de Gureak en la desaparecida Candy va a hacer posible “la recuperación de un tejido empresarial” que estaba inactivo, sin vida.

1.000 m2 para el ayuntamiento Fruto de esta sintonía entre ambas partes es el convenio urbanístico que mañana se ratificará en el Pleno, como paso previo a su firma al día siguiente. A través de este acuerdo, Gureak hará frente a un paquete de inversiones dirigidas a “poner en funcionamiento todo el ámbito”. Así, desde el punto de vista industrial, el grupo empresarial guipuzcoano operará en principio en los antiguos almacenes, mientras que el edificio primitivo se reserva para montar nuevos negocios industriales o terciarios, que pueden estar o no ligados a Gureak, y que “no supondrán una competencia al comercio urbano”, aseguraron desde el Ayuntamiento. Es el caso de aquellas actividades comerciales vinculadas a la fabricación o que precisan superficies superiores a 400 m2 y, por lo tanto, de difícil acomodo en áreas urbanas residenciales (concesionarios, comercios de venta de maquinaria y herramienta, material de construcción, bricolaje...).

El convenio también estipula la cesión al Consistorio de 1.000 m2 situados en la planta baja del inmueble principal, que se emplearán para almacén municipal, además de autorizar la apertura de un negocio de hostelería (no tiene por qué estar bajo la marca Gureak), que se emplazaría en el entorno del antiguo comedor, en la trasera de Villa Asunción. Cumpliría, de este modo, las funciones de “bar-cafetería-restaurante, y se admite la opción de hospedaje “para dar servicio a los usos industriales y económicos del ámbito”, reza el acuerdo.

Todas estas actuaciones se recogerán en el Plan Especial y en los correspondientes proyectos de reparcelación y urbanización del ámbito que elaborará Gureak, y que incluyen, a su vez, la adecuación como aparcamiento público del espacio entre los pabellones industriales y la variante GI-627. Este parking, que se asfaltará y dotará de alumbrado adecuado, permitirá cubrir la necesidad de estacionamientos en la zona, una vez de inaugurarse el instituto Miguel Altuna Lanbide Heziketa. El aparcamiento se conectará peatonalmente con el vial que bordeará todo el perímetro de la parcela dentro de la urbanización del camino de Aumategi.

La acometida de las infraestructuras necesarias, el derribo de las casetas de control de entradas, la reurbanización de los espacios resultantes y la puesta a punto de los viales para la movilidad interna de la renovada área industrial son otras de las intervenciones que contempla el convenio.

60-80 empleados En cuanto a la implantación de Gureak en la antigua Candy -no abandonará los pabellones que hoy en día ocupa en el polígono bergararra de Labegaraieta-, se prevé que se lleve a cabo a la vuelta de vacaciones, a lo largo de septiembre. En esta primera fase se pondrá en marcha la línea de procesado de cable para automoción en los más de 5.000 m2 de los antiguos almacenes, que empleará a 60-80 personas. En una segunda fase, de cara a 2020, se proyecta el taller de montaje y ensamblaje que se ampliará en la trasera de los viejos muelles de carga y que generará entre 120-130 puestos de trabajo. Este pabellón, con tejado de uralita y una estructura en mal estado, se derribará para levantar uno nuevo.

El conjunto de esta actividad plantea para el trienio 2018-2020 una inversión de 1,8 millones de euros en máquinas y equipamientos productivos que resucitarán la zona industrial de la desaparecida Candy.

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