El PNV no romperá con EH Bildu por lograr el aval del PSE al estatus

El lehendakari recuerda que la ley no es inmutable y pide a Sánchez que lea el nuevo tiempo

Míriam Vázquez - Viernes, 20 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - El PNV apretó ayer las tuercas en público al socialismo vasco para que comience a plantearse alguna cesión y no se lleve la impresión equivocada de que tiene derecho a veto en el debate del nuevo estatus de autogobierno. Andoni Ortuzar presionó al PSE para que abandone su zona de confort y le avisó de que, aunque está dispuesto a introducir cambios en las bases pactadas con EH Bildu para ensanchar el consenso, el PSE no puede pretender que rompa el acuerdo con la izquierda abertzale y que reinicie el debate con otros socios.

Perder su respaldo para lograr el aval socialista sería tanto como desvestir a un santo para vestir a otro, y los jeltzales aspiran a un acuerdo con EH Bildu, el PSE y Elkarrekin Podemos, con cesiones de todas las partes y también del socialismo.

Ortuzar aclaró que no está dispuesto a romper el acuerdo con EH Bildu, a la que quiere premiar por haber asumido posiciones de mayor realismo político tras décadas apelando al maximalismo. Además, el PNV quiere un acuerdo que tenga vigencia una o dos generaciones, algo que no podría lograrse con un texto descafeinado.

En una entrevista en Radio Euskadi, el presidente de la ejecutiva de Sabin Etxea recordó al PSOE que está al frente del Gobierno español porque recibió los votos del PNV, de manera que los jeltzales esperan algún gesto de reciprocidad.

Quieren que el presidente Sánchez deje de insistir con una reforma constitucional previa que llevaría tiempo, y que aclare ya cuál es su margen actual para negociar el estatus. Si no hay margen, solo quedaría que los proyectos de PNV y PSE se midieran.

Ortuzar recriminó ayer al PSE que se haya puesto de “perfil”, “porque pensaba que con un Gobierno de Rajoy iba a ser muy complicada la negociación en el Congreso;y ahora el PSOE gobierna en Madrid”. “Y gobierna, no lo olvidemos, gracias a los votos del PNV. Con lo cual, alguna correspondencia debiera haber por esa decisión y por ese riesgo que hemos asumido los del PNV”, aclaró. Ortuzar opinó que las bases pactadas con EH Bildu son “legítimas”, y recordó que esta reforma puede ser la primera que llega a buen puerto en 40 años, de modo que hay que “pensar en grande”, con ambición, para que “sirva por lo menos para una o dos generaciones de vascos”. También reconoció que “EH Bildu se ha venido a los posicionamientos del PNV” y lo tiene que valorar. Su deseo es que en el acuerdo estén “EH Bildu, PSE y Podemos”.

Ortuzar se mostró dispuesto a introducir cambios: “Pero ojo, tendrán que ser sobre la base de asumir compromisos mayores que los que ahora tenemos. Que nadie piense que se puede cambiar de socio. Tenemos que tener cintura todos para que los cambios que se incorporen satisfagan a los anteriores. Si no, estaríamos haciendo un flaco favor”, recalcó el líder jeltzale.

La Ponencia de Autogobierno del Parlamento Vasco acaba de cerrar las bases, acordadas en su mayoría por PNV y EH Bildu salvo el apartado de los derechos sociales, donde el consenso fue más amplio e incluyó a Elkarrekin Podemos. Un grupo de juristas dará forma a un articulado a partir de septiembre, y el texto volverá al Parlamento para negociar enmiendas.

Los jeltzales son conscientes de que el acuerdo con el PSE es necesario para que el estatus supere la tramitación en el Congreso de los Diputados. En cualquier caso, el PNV es muy crítico con la posición de los socialistas, que intentan que todas las cesiones vengan de la bancada abertzale desde el minuto uno. Los jeltzales iniciaron este debate con la intención de superar los consensos del Estatuto de Gernika y sumar al menos a una de las fuerzas que se quedó fuera (izquierda abertzale y PP). De ahí que la incorporación de EH Bildu sea importante para el PNV, que intentará sumar al socialismo sin perder al socio ya ganado. Además, rectificar todo lo pactado con la izquierda aber-tzale dejaría al PNV a los pies de los caballos y lo sometería a una presión muy fuerte por parte de EH Bildu.

adaptar la ley Ortuzar aclaró que no puede esperar a una reforma constitucional, sino que habría que dar pasos antes y pidió a Sánchez que aclare el marco de juego. “Veremos si ese marco tiene suficientes zonas de intersección con el marco de juego que se está dibujando en el Parlamento Vasco y, si esas zonas son suficientemente grandes, iremos a la negociación y a un acuerdo. Si no, tendremos que ir a que cada uno reafirme su proyecto político y medirnos”, avisó Ortuzar.

En ese contexto, el lehendakari Urkullu apostó por respetar los consensos básicos y la legalidad, pero esa ley, tal y como avisó, “evidentemente no es inmutable”, sino que “debe evolucionar adaptándose a las nuevas realidades”.

Apostó por reconocer “la singularidad de la nación vasca” y la legitimidad de los derechos históricos, y una relación bilateral que “extienda la experiencia del Concierto Económico a la relación política”. Ve necesario “aplicar el consenso” y también que el Gobierno español sepa “leer adecuadamente este nuevo tiempo” y asumir la capacidad propositiva de la comunidad autónoma vasca en virtud de los derechos históricos.