“Sin carteles y sin tocar el violín, pero seguiré reivindicando paneles antirruido para la AP-8”

Joseba, la tarde del pasado martes tocando el violín junto a los carteles que retiró ayer mismo.

El mendaroarra Joseba Olazabal recibe un segundo apercibimiento de sanción

Jabi Leon - Jueves, 19 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

mendaro - Tres años y medio después de que iniciara su particular lucha para intentar conseguir que la Diputación Foral de Gipuzkoa instale unos paneles antirruido en el tramo de la autopista AP-8 que discurre junto a su casa, el mendaroarra Joseba Olazabal se ha visto obligado a cambiar la estrategia que ha estado llevando a cabo para visibilizar la problemática que padece y que hasta la fecha ha consistido en colocar carteles y en tocar el violín junto a la vía rápida.

La razón que ha llevado a Joseba a tener que cambiar su estrategia de protesta ha sido el nuevo apercibimiento de sanción que le ha remitido la entidad foral;el segundo después del que recibió en noviembre del pasado año.

A través de ese escrito, que fue recibido por el mendaroarra el pasado día 9 de julio, la Diputación concedía a Joseba un plazo de diez días (finaliza hoy) para que adoptara de manera inmediata una serie de medidas como “no realizar ningún tipo de actividad ni colocación de carteles que puedan distraer a los usuarios de la autopista, y por lo tanto, ser perjudiciales para la seguridad vial”.

En el caso de que hiciera caso omiso a ese requerimiento previo, el departamento de Infraestructuras Viarias de la Diputación territorial pondría en marcha el correspondiente procedimiento sancionador, que ante una “posible infracción calificada como grave” obligaría a Joseba a tener que abonar una importante sanción económica de “entre 2.000 y 7.999 euros”.

sin música ni carteles Vista la situación, el vecino de Mendaro procedió ayer a la retirada de los diferentes carteles reivindicativos que había instalado a ambos lados de la A-8;al mismo tiempo que reconoció a NOTICIAS DE GIPUZKOA su intención dejar de tocar con el violín “la canción que tocaban los músicos del Titanic cuando se hundió el barco”.

En cualquier caso, Joseba no está dispuesto a abandonar sus reivindicaciones para que instalen unos paneles antirruido junto a su casa ya que, asegura, “desde que pusieron unas bandas sonoras para que los coches reduzcan la velocidad noto las vibraciones en la cama y en épocas del año como ahora, en verano, cuando el tráfico se incrementa de forma importante, la situación se vuelve insoportable”.

El mendaroarra es consciente de que, si quiere evitar el pago de una multa considerable, no puede volver a colocar más carteles ni tocar el violín junto a la autopista, pero ya ha pensado cómo continuar con sus protestas y reivindicaciones. Según ha avanzado a este periódico, “me voy a sentar en una silla con una sombrilla para que me sigan viendo todos los que pasan por la A-8 y a ver si la Diputación considera que esa es una actividad como para denunciarme”.

Y es que este ciudadano tiene claro que “lo que no puedo admitir es que me prohíban llevar a cabo cualquier actividad dentro de los terrenos de mi propiedad”.

Así las cosas, Joseba Olazabal deja de manifiesto que no tiene intención de abandonar su particular lucha por unos paneles antirruido que, asegura, “si se estuvieran reivindicando en una zona con mucha más densidad de población ya se habrían puesto, pero en una zona rural como la nuestra en la que vivimos cuatro monos parece misión imposible”.

Además, avanza que también va a extender su protesta “a través de las redes sociales”.

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