Mallorca, otro verano de trágicos ‘balconing’

Dos guardias civiles y dos ‘bobbies’ ingleses patrullan por las calles de Magaluf. (Foto: Efe)

Seis personas han muerto en lo que va de año tras precipitarse de los alojamientosen los que estaban alojados. La mayoría son turistas muy jóvenes, en estadode embriaguez, que caen accidentalmente desde una gran altura en sus hoteles

Jueves, 19 de Julio de 2018 - Actualizado a las 10:05h.

Mallorca vive un verano más de trágicos sucesos con jóvenes turistas extranjeros que beben en exceso y acaban gravemente heridos o muertos tras precipitarse en sus hoteles desde una gran altura y, de hecho, en lo que va de año el número de fallecidos asciende a seis de un total de once precipitados.

Anteayer mismo, el embajador británico en España, Simon Manley, trató este asunto en Palma con la presidenta de Baleares, Francina Armengol, y se refirió a “este problema tan trágico” que afecta principalmente a jóvenes de su país y a las familias porque, además de unas trágicas muertes en vacaciones, están los casos de las graves secuelas vitales que deben afrontar los supervivientes.

Años atrás, la principal causa era el balconing, es decir, saltar entre los balcones del hotel, lanzarse a la piscina o jugar a ver quién aguantaba más colgado de la barandilla, lo que solía terminar trágicamente. Todo ello acompañado por un elevado consumo de alcohol.

Aunque la casuística es variada, la mayoría de los últimos accidentes tienen que ver con turistas muy jóvenes bebidos, en algunos casos unido al consumo de drogas, que acaban cayendo accidentalmente desde una gran altura en sus hoteles. Por ello, el embajador británico propuso continuar con las campañas preventivas y aumentar la seguridad en los hoteles. 

Cuatro de estas muertes de este verano han tenido lugar en Magaluf, una zona turística a la que acuden jóvenes británicos. De los cuatro fallecidos, tres de ellos lo fueron en el mismo hotel, el Eden Roc.

El primer precipitado mortal en este establecimiento tuvo lugar en abril, cuando perdió la vida una escocesa de 19 años, en junio un irlandés de 20 años y este mes un británico de 18. En el primer caso, la muchacha no tenía la llave de la verja de la entrada, quiso saltar por un lado y cayó por un foso lateral de gran altura.

Otra trágica muerte se registró a principios de este mes. Un francés de 19 años de madrugada entró corriendo en un hotel de Magaluf donde no estaba hospedado, subió a la carrera a un quinto piso y cayó desde una ventana.

En marzo, un inglés de 22 años murió al caer por el balcón del quinto piso de una vivienda de la calle Aragón de Palma de Mallorca, donde se celebraba una fiesta.

Ayer un adolescente de catorce años fue ingresado en estado crítico a consecuencia de las heridas sufridas al caer desde un balcón de un hotel de Playas de Muro de Mallorca.

También en la madrugada de ayer un turista británico de 42 años resultó herido grave tras precipitarse desde una altura de 3,5 metros en un hotel de San Antoni de Ibiza.

Desde el hospital Son Espases de Palma, el centro sanitario de referencia de Baleares, informaron de que en los últimos cinco años han ingresado un total de 47 pacientes precipitados, aunque esta cifra incluye tanto este tipo de sucesos, como los intentos de suicidio y los accidentes fortuitos.

Sobre la actividad del balconing, la Policía Local de Calvià, donde se encuentra Magaluf, ha multado en lo que va de verano a tres turistas por realizar esta práctica. El importe de la sanción va de los 600 a los 1.500 euros según la ordenanza municipal, que responsabiliza tanto al autor del acto como a los que lo alientan.

El Foreign Office británico ha puesto en marcha este año una campaña en la que participa un cirujano del propio hospital Son Espases, Juan José Segura, en la que advierte a los jóvenes de las trágicas consecuencias de este comportamiento y en la que confía en no verles este verano.

La “radiografía” del precipitado, según el médico, es la de un varón en el 95% de los casos, que ha consumido grandes cantidades de alcohol en un 95% de las ocasiones y también drogas en un 30% de los casos. – Efe

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