Homenaje fotográfico al ‘trasero’ de los caseríos

Asier Gogortza muestra en imágenes 22 paredes traseras de otras tantas casas de Euskal Herria

Asier Zaldua - Jueves, 19 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

ezkio - Los caseríos son un símbolo de Euskal Herria. Aparecen en muchas de las postales de nuestro país. Pero siempre se muestra la fachada principal. Esa que tiene arcos y floreados balcones y tradicionalmente ha estado orientada al este o al sureste. Por fin un fotógrafo se ha acordado de la fachada oeste. La que a menudo carece de ventanas para proteger la casa del viento y del frio. La pared trasera. La que soporta las inclemencias meteorológicas. El culo del caserío.

El fotógrafo beratarra Asier Gogortza ha montado la exposición Mendebalde (Oeste) en la entrada del centro de interpretación del caserío Igartubeiti de Ezkio. En esta muestra se puede ver la fachada oeste de 22 caseríos de Euskal Herria. La muestra permanecerá abierta hasta el 4 de noviembre.

Gogortza es un artista interesado en la arquitectura y el paisaje. En la intervención del ser humano en el entorno. Las personas no aparecen en su obra, pero su huella se deja notar. Sus proyectos anteriores son sobre los frontones de una sola pared y las fronteras como intervención humana.

La exposición Mendebalde se inauguró ayer. Gogortza comentó que Igartubeiti es el sitio más idóneo para esta muestra. No en vano, se trata de un caserío del siglo XVI orientado hacia el este. Recordó que los caseríos tradicionalmente se han orientado hacia el este y el sureste para aprovechar la luz solar y el calor. La pared oeste o suroeste solía ser una ciega para proteger el edificio del viento y del frío.

Pero esto ha cambiado en los últimos 50 años. “Con la llegada de las nuevas tecnologías y los nuevos materiales, se han perdido las paredes ciegas. En la fachada oeste se han construido ventanas y puertas. Además, hoy en día las casas no se construyen mirando al sol, sino mirando a la carretera. Es un cambio muy significativo”, señaló.

Debido a todo ello, tuvo que realizar una minuciosa búsqueda por toda Euskal Herria. Hizo muchos kilómetros en coche y con la brújula en la mano, para encontrar paredes ciegas o casi ciegas y para cerciorarse que la fachada trasera que pensaba fotografiar estaba orientada hacia el oeste.

Coche y brújula Tras encontrar un caserío que cumpliese las dos condiciones, tenía que entrar en los terrenos del mismo. No en vano, para acceder a la pared trasera hay que adentrarse en la propiedad. “El perro empezaba a ladrar y enseguida aparecía el dueño. Me ha parecido que en Bizkaia mostraban más interés por el proyecto y en los pueblos situados cerca de la frontera desconfiaban más. Tenía un poco de miedo, pues mi proyecto no es fácil de explicar. De todos modos, en cuanto les hacía unas preguntas acerca del caserío cogían confianza”.

En las fotos se pueden ver paredes de geometría simple, con una textura que muestra el paso del tiempo. “Son lienzos pintados por el paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas. Ventanas abiertas en el paisaje. En Lekeitio, junto al mar, en un montículo, hay un caserío que no tiene ninguna ventana en su pared. Seguramente será porque está muy expuesto al mar. Y en algunos caseríos de Bizkaia y Lapurdi la pared oeste es más alta que el tejado, para proteger las tejas”.

En todos los territorios de Euskal Herria la fachada trasera estaba orientada hacia el oeste, excepto en Zuberoa. Gogortza cree que en Zuberoa no tenía tanta importancia porque los Pirineos protegían los caseríos.

En la muestra se pueden ver edificios de Lekeitio, Bera, Senpere... Solo hay un caserío de Gipuzkoa. Concretamente, uno de Oiartzun que está situado en la zona del Castillo del Inglés. “Tengo la impresión de que en Gipuzkoa hay menos paredes ciegas porque la buena situación económica les permitió abrir ventanas”.

Kizkitza Ugarteburu, del caserío-museo Igartubeiti, comentó que tratan de dar a conocer todas las iniciativas relacionadas con el caserío y dar a conocer a los jóvenes artistas, e invitó a todo el mundo a visitar la exposición.