Tapia defiende la rentabilidad social de la ‘Y vasca’ con 8 millones de pasajeros

El Gobierno Vasco justifica así una infraestructura que, según un informe de la UE, es ineficaz y acumula sobrecostes

Martes, 17 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - La viabilidad económica y el rédito que pueda sacarse a las líneas de alta velocidad son cuestiones que estos días se están poniendo sobre la mesa. El Gobierno Vasco defendió ayer la “rentabilidad social” de la Y vasca -que acumula un sobrecoste del 8,5%- ya que, según sus cálculos, tendrá ocho millones de pasajeros “potenciales” al año y además trasladará mercancías, con lo que se descongestionará parcialmente la red de carreteras que con tanta frecuencia queda colapsada.

El proyecto ferroviario pretende unir mediante una vía de altas prestaciones las tres capitales vascas -Bilbao, Donostia y Gasteiz- conectándolas entre sí mediante un trazado con un recorrido medio de 35 minutos.

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Aran-txa Tapia, compareció ayer en comisión en el Parlamento Vasco para poner los puntos sobre las íes, en relación al informe del Tribunal de Cuentas de la UE sobre las líneas ferroviarias de alta velocidad, incluida la Y vasca.

El informe, titulado La red europea de trenes de alta velocidad. No una realidad sino un parche ineficaz señala, entre otras cuestiones, que estas líneas de alta velocidad son habitualmente ineficaces y acumulan sobrecostes.

La consejera explicó ayer a este respecto que con base en el estudio del impacto que ha tenido la llegada de la alta velocidad a Pamplona y Burdeos, el Gobierno Vasco calcula que la Y vasca tendrá ocho millones anuales de viajeros.

De ellos, 2,6 serían flujos entre las tres capitales, 1,7 larga distancia Madrid-Euskadi, un millón procedentes de trenes de media distancia interregionales y 350.000 del Corredor del Ebro (Navarra, Zaragoza y Barcelona). A ellos, se sumarían 2,4 millones de viajeros de recorridos internacionales con Europa.

Velocidad competitiva Tapia defendió la validez de esta infraestructura y aseguró que Euskadi está “obligada” a construirla porque “técnicamente es imposible” adaptar el trazado ferroviario actual, que data del siglo XIX, para conectarlo con Europa a una velocidad competitiva.

La consejera reconoció que “la línea acumula un sobrecoste del 8,5% sobre el presupuesto de licitación hasta alcanzar los 1.845,6 millones”, lo que arroja un gasto de 27,4 millones de euros por kilómetro construido, frente a los 25 de media en Europa. “No estamos tan alejados”, señaló la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, quien cree que Euskadi se mueve en “unas ratios muy eficientes”.

El Gobierno Vasco justifica el sobrecoste en la necesidad de adaptarse a nuevas leyes, como la directiva europea de seguridad en túneles, a la construcción de falsos túneles para una mejor integración ambiental y paisajística, a diversas modificaciones del Estudio Informativo, al progresivo aumento del IVA y al alza de los precios por la propia prolongación en el tiempo de las obras.

La consejera consideró ayer que “los costes de ejecución son perfectamente asumibles” y que la infraestructura será “viable”, aunque no se sufrague solo con la venta de billetes -algo que no ocurre en ningún medio de transporte público- recalcó, porque “va a aportar beneficios al conjunto de la sociedad”.

En este sentido, puso en valor la reducción de los tiempos de viaje en las conexiones entre las capitales vascas y de estas con otras ciudades y detalló que el coste de la obra por minuto ganado es de aproximadamente 17,34 millones.

La Y, un trazado “prioritario” para la UE, tendrá además un retorno superior al 6% cuando los estándares europeos consideran -según señaló ayer la consejera vasca- que la rentabilidad social se da a partir del 3% de retorno.

Reacciones Las explicaciones de Tapia fueron bien recibidas por los grupos que integran el Gobierno Vasco (PNV y PSE) y por el PP, pero no convencieron ni a Mikel Otero (EH Bildu) ni a Iñigo Martínez (Elkarrekin Podemos).

Ambos criticaron el impacto ambiental de esta infraestructura que unirá las tres capitales de la Comunidad Autónoma Vasca mediante un medio de transporte sostenible y rápido.

EH Bildu y Elkarrekin Podemos pusieron en cuestión tanto los datos de sobrecostes expuestos por Tapia como el de pasajeros, ya que creen que se basan en “estudios ad hoc”. Afirmar que habrá 8 millones de viajeros “no tiene ningún sentido”, criticó Otero.- N.G./Efe

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