“Es un lujo encontrar a una joven orquesta con este repertorio”

Un total de 80 músicos de la EGO iniciarán este fin de semana una gira por Hondarribia, Gasteiz, Donostia y Bilbao

Gorka Martinez Javier Colmenero - Martes, 17 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Los grandes músicos del mañana ya se preparan para ofrecer varios conciertos de nivel. La Euskal Herriko Gazte Orkesta (EGO) iniciará este fin de semana una gira que pasará por Hondarribia, Gasteiz, Donostia y Bilbo, en la que interpretarán las obras Pájaro de Fuego de Stravinsky y Concierto nº 2 para piano y orquesta de Rachmaninoff (actuará como solista al joven pianista donostiarra Jon Urdapilleta). El primer concierto tendrá lugar este sábado en Hondarribia;al día siguiente, en Gasteiz;el lunes, en Donostia y concluirá el martes, en Bilbao.

“Estamos preparando un repertorio universal que es muy interesante para los jóvenes, para los músicos profesionales y, por supuesto, para el público”, explicó ayer Juan José Ocón, director artístico de la EGO, en una jornada de puertas abiertas en el Centro de Residencias de Eibar, donde la orquesta se encuentra concentrada.

La seleccion de estas composiciones busca formar a los jóvenes en un repertorio profesional. Ocón manifiestó que la pieza de Stravinsky es exigente “cuando uno es profesional”, y añadió, refiriéndose a la de Rachmaninoff, que “es muy complicado que un joven tenga la oportunidad de tocar como solista junto a una orquesta”. Pese a la juventud de los músicos (la mayoría tienen entre 16 y 21 años), el director tiene muy claro que “es un lujo encontrar a una joven orquesta con este repertorio”.

El programa será interpretado por 80 alumnos que llevan concentrados ensayando desde el pasado sábado. Los jóvenes han tenido que pasar por un proceso de selección: “Siempre queda mucha gente fuera, pero que no se preocupen que siempre hay un año que les toca”, explicó el director transmitiendo tranquilidad. Asimismo, no dudó en elogiar lo bien preparadas que están las nuevas generaciones: “Ahora son más músicos y no solo son instrumentistas, ya que saben acerca de la historia o de las anécdotas de los compositores, de por qué compuso un músico determinada obra ”.

Dos de estas preparadas alumnas son la bilbaina de 18 años Leire Gutiérrez y la irundarra de 19 Uxue Sansiñena. La primera toca la viola y la segunda hace lo propio con el contrabajo. Las dos cuentan con bastante experiencia dentro de la EGO, ya que llevan tres y cuatro años, respectivamente, tocando en la orquesta. “Se aprende mucho, es un placer estar aquí y, además, conoces a mucha gente”, explicó Gutiérrez. Para Sansiñena estar en la EGO “es espectacular”, ya que considera que “esta orquesta está muy bien y tiene mucho nivel”.

Ambas proyectan un futuro ligado a la música y ya se están preparando para ello. “El año que viene me voy a estudiar a Fráncfort, ya que conozco a uno de los profesores”, manifiestó Gutiérrez. Sansiñena, sin embargo, indicó cuál sería su destino preferido: “A mí me gustaría tocar en la OSE (Orquesta Sinfónica de Euskadi), y para ello estoy estudiando en Pamplona”.

Los alumnos se muestran muy felices con la inminente gira y aunque pasen varios días concentrados en la residencia eibarresa, tienen la posibilidad de salir durante un día. El director indicó que hay más vida que la música en las conversaciones de los jóvenes: “Se habla de un montón de cosas, por ejemplo, de fútbol, ya que el otro día se jugaba una final o de los niños de Tailandia”.

docentes El profesorado también está formado por profesionales con experiencia. El claustro está compuesto por músicos del Conservatorio Superior de Navarra, la Sinfónica de Galicia, la Deutsches Symphonie-Orchester Berlín, el Conservatorio Francisco Escudero, Musikene y la Orquesta Sinfónica de Euskadi. Ocón subrayó que “dos profesores que tocan en orquestas profesionales punteras estudiaron también aquí”.

Es el caso de Ander Perrino, gasteiztarra y contrabajista de la Deutsches Symphonie-Orchester de Berlín. “La EGO es el principio para mí, estudié aquí cuatro años y es un honor compartir con los chicos todo lo aprendido en los doce años que llevo fuera”, aseguró Perrino, quien añadió que no quiere meter presión a sus alumnos y prefiere utilizar otra técnica para sacar lo mejor de ellos: “Me gusta hacerles pensar por qué lo hacen, por qué tocan e intento compartir mis experiencias y darles trucos para aprender a engañar, porque un contrabajista no puede tocar todas las notas”. Perrino no duda de que este año la orquesta cuenta con mucho talento: “Hay muy buen nivel, esto es generacional. Este año hay muy buen nivel, por lo que hay que sacar lo mejor de ellos”.