Euskadi recibe más de 800 consultas sobre protección de datos

El derecho al olvido en Internet es una de las más habituales fuente de dudas que resuelve la agencia vasca

Lunes, 16 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Donostia - La cesión o la comunicación de datos personales sigue sin ser del gusto total de las personas usuarias de Internet. Lo hacen a regañadientes, forzados por los trámites que se requieren para poder navegar, subir o descargar contenidos, engancharse a las redes sociales y, en definitiva, conectarse a ese otro mundo virtual que a diario compite con el real. Ni qué hablar ya de cuando el nombre, los apellidos y cualquier otra referencia privada aparece (y se mantiene en el tiempo) en foros, tablones electrónicos, redes sociales...

En el conjunto de la CAV, por ejemplo, durante el año pasado fueron presentadas algo más de 800 consultas ante la Agencia Vasca de Protección de Datos (AVPD), el organismo encargado de velar por el cumplimiento y el respeto de la legalidad en este asunto.

La mayoría de esas peticiones de asesoramiento estaban firmadas por personas de la calle;más incluso que instituciones o entidades privadas juntas. Esta circunstancia evidencia una sociedad exigente con sus derechos y más todavía “una sociedad que se quiere tecnológica”, como afirma Margarita Uria, directora de este organismo.

En términos generales, requerían información sobre cómo poder ejercer su derecho al olvido en Internet. En estos casos, la labor de la AVPD ha sido ayudar y dar pautas de comportamiento “para ejercitar correctamente los derechos de cancelación y oposición, sobre todo en el entorno de Internet y las redes sociales”, detallan fuentes de la AVPD. En concreto, el año pasado se resolvieron una veintena de cuestiones ligadas con estas cuestiones.

“La divulgación de información en Internet sigue siendo una de las preocupaciones fundamentales de las personas”, añaden desde la Agencia Vasca de Protección de Datos. Esta circunstancia confirma la tendencia detectada en ejercicios previos: la principal inquietud de la ciudadanía es evitar la difusión permanente en la red de sus datos personales.

Ejemplos de ello, unos cuantos: uno de los reclamantes ejercitó el derecho de cancelación de sus datos personales que aparecían en un listado de aprobados en un proceso selectivo del año 2006 y publicados en la web de Osakidetza. O cuando una persona reclamó la supresión de unos antecedentes por violencia de género que ya habían sido cancelados tanto en el registro del Ministerio de Justicia como en los ficheros de la Ertzaintza.

“Se observa claramente que se asienta entre las personas la convicción de que la esencia del derecho fundamental a la protección de datos se encuentra en el ejercicio de sus derechos”, recalca Uria, al tiempo que sentencia que la ciudadanía “es cada vez más consciente” de que el control más efectivo sobre la información personal está directamente vinculado “con el ejercicio de derechos”. De hecho, la propia AVPD advierte “una vez más” sobre una tendencia detectada y denunciada: la utilización creciente de dispositivos de vídeo vigilancia, tanto en el sector público como en el privado, “incluso para finalidades para las que se carece de amparo legal”.- N.G.