El blues inunda Hondarribia

Los franceses Awek hicieron disfrutar al público durante la barbacoa en el Blues Village.

Miles de personas, algunas llegadas del Estado e incluso del extranjero, disfrutan, de día y de noche, de un Hondarribia Blues que combina la gran calidad musical, el mejor ambiente y los propios encantos de la ciudad.

Un reportaje de Xabier Sagarzazu. Fotografía Esti Veintemillas - Domingo, 15 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Se ha convertido, por méritos propios, en la gran cita del verano en la ciudad. No hay evento o fiesta que iguale el gentío que cada año reúne el Hondarribia Blues Festival que, a pesar de su relativa juventud (suma trece ediciones con la de este año), es desde hace ya tiempo uno de los festivales de referencia del género.

Uno de sus distintivos es la gratuidad de los conciertos, algo que sus organizadores siempre han querido mantener a toda costa. Otro, el ambiente que se respira, con miles de personas disfrutando de cuatro jornadas de música, tanto de noche, con los principales conciertos del escenario de la Benta, como de día, en los bellísimos escenarios naturales en que se convierten la plaza de Armas o la céntrica, y estos días más bulliciosa que nunca, calle San Pedro.

música y barbacoa Para palpar las impresiones de quienes están estos días en el Hondarribia Blues Festival, bastaba pasarse ayer por la barbacoa popular de la Benta, donde el público volvió a disfrutar con la música de la banda francesa Awek y con el virtuoso armonicista Mark Hummel.

Allí estaban, en primera fila de las mesas colocadas para la comida, el murciano Paco Bernal, de 52 años y su familia. “Llevamos diez años viniendo a este festival, que es una maravilla, por el buen ambiente, por cómo nos acoge esta ciudad, por poder huir del calor de nuestra tierra, por lo bien que se come aquí, por descontado, y desde luego, por poder disfrutar de grandísimos músicos y bandas de blues, y encima, en conciertos gratuitos”, decía Bernal, que mostraba las fotos de cuando su hija vino hace una década al festival con sólo 4 años de edad.

De lo vivido hasta ahora, Bernal destacaba “el grandísimo concierto de Canned Heat el jueves, una banda a la que tenía muchas ganas de ver y que me encantó en directo”.

También sentada en las mesas, disfrutando de la buena música y de la barbacoa, estaba Nina Hansen, una periodista noruega de la revista Blues News, una de las más veteranas de entre las dedicadas a este género musical en Europa.

“Me está gustando mucho este festival. Tenía ganas de venir a Hondarribia, porque se oye mucho y muy bueno sobre la ciudad, sobre la organización y sobre la muy buena música que hay aquí cada año. Me encantó la reunión de músicos españoles del Crossroads de ayer”, decía.

“Pero lo que de verdad me ha maravillado es el ambiente, el ver a familias enteras, desde niños a abuelos, disfrutando del blues. Es algo estupendo que en Noruega, por ejemplo, no llegamos a ver”, resaltaba, entusiasmada, Nina Hansen.

muy intenso Por su parte, el director del Hondarribia Blues, Carlos Malles, señalaba que “hemos vivido dos días muy intensos, jueves y viernes”, con la suerte de que no hubo que suspender nada a pesar de las tormentas caidas el viernes. De los conciertos, Malles destacó que los legendarios Canned Heat “estuvieron pletóricos, en muy buena forma e ilusionados y motivados por recibir el premio del festival y por tocar ante tanta gente”.

Para Malles, la de esta pasada noche, con Ghost Number &His Tipsy Gypsies, con la reunión de estrellas Chicago All Starse y con Ray Gelato and the Giants era”la más potente de esta edición”.

Y para hoy, además de la paella popular a mediodía, quedan el funeral al estilo de New Orleans (a las 19.00 horas), Ragtime Rumours y Raimundo Amador en la Benta (desde las 20.30 horas) y, como cada año, el fin de fiesta con la jam session en el contiguo Blues Village. l

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