Lanzan un explosivo contra la casa de Gerry Adams

El ex líder del Sinn Féin confirmó en Twitter que no se había producido ningún herido en el incidente

Domingo, 15 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Londres - Un artefacto explosivo fue lanzado la noche del viernes al sábado a la casa de Belfast del político norirlandés Gerry Adams, según hizo público el Sinn Féin, partido que lideró hasta el pasado mes de febrero, en un comunicado. Adams, de 69 años, confirmó a través de su cuenta de Twitter que no había habido ningún herido por el incidente e instó ayer en una rueda de prensa a los atacantes a tener “las agallas” de reunirse con él y explicar sus acciones.

La Policía de Irlanda del Norte (PSNI) adelantó que ya se encuentra investigando lo sucedido, así como el ataque también registrado también de madrugada en la vivienda del político republicano Bobby Storey, antiguo miembro del ya inactivo grupo terrorista IRA.

La PSNI cree que lo que lanzaron los atacantes fueron “fuegos artificiales industriales o comerciales grandes”, unos dispositivos con “capacidad para causar lesiones graves y daños a la propiedad”. Gerry Kelly, destacado dirigente del Sinn Féin, calificó los dos actos como “reprobables” y cobardes”, al tiempo que afirmó que los nietos de Adams, que dirigió el partido durante 34 años, estaban en la puerta de su casa minutos antes del ataque.

Con todo, el mandatario apeló a “la calma” porque estos incidentes son “actos desesperados de grupos cada vez más desesperados e irrelevantes”.

Estos hechos se producen mientras el Reino Unido negocia su salida de la Unión Europea. Uno de los temas más espinosos que debaten los negociadores es la frontera entre las dos Irlandas, tema clave en los acuerdos de Viernes Santo, que acabaron con décadas de violencia en la isla británica.

La vuelta de la frontera, como propones los favorables a un Brexit duro, enrarecería el ambiente entre las facciones más radicales, que nunca vieron con buenos ojos la firma de la paz entre católicos y protestantes. De ahí el repunte de estas pequeñas acciones violentas, que comienzan a preocupar a la nueva policía norirlandesa.

No obstante, el rumbo de la negociación está dejando al margen a los favorables de la ruptura total y comienza a entrar en la senda de una salida pactada. - Efe