José María Segurola Directivo de caixabank en sudáfrica

“África está condenada a crecer y llena de oportunidades”

Es un vasco de la nueva diáspora, la que recorre el mundo en el tren global de la internacionalización. El viaje de Segurola se ha detenido por ahora en Sudáfrica

Una entrevista de Asier Diez Mon Fotografía Oskar Martínez Bernal - Domingo, 15 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Donostia- Ha participado recientemente en unas jornadas organizadas por Caixabank sobre las oportunidades de negocio en África. La suma del PIB de los 55 países que conforman la Unión Africana es menor que el de Francia, por lo que las expectativas de desarrollo es una materia prima más del continente.

¿Está dando frutos el programa gubernamental que discrimina positivamente a las personas negras en la economía sudafricana?

-Se ha avanzado mucho pero queda también mucho por recorrer. Lo que hay que hacer es que este programa, poco a poco, y a nivel educativo también, tenga capacidad para incorporar gradualmente a más gente al mercado laboral.

Usted es uno de los grandes apoyos de las empresas vascas en Sudáfrica, en realidad de las vascas y de otras...

-Sí, claro, ayudamos y acompañamos allí a los clientes de Caixabank, sean de donde sean.

¿Qué se percibe en el país? ¿Qué expectativas hay de crecimiento?

-Nosotros hacemos una lectura muy positiva. Llegamos hace tres años y solo podemos decir cosas buenas de cómo nos han ido las cosas. Quizás somos un buen ejemplo de que haciendo las cosas bien se pueden hacer buenos negocios allí. No solo acompañando a nuestros clientes y dándoles servicio en el ámbito financiero, si no también financiando a las empresas sudafricanas en sus proyectos en España o por todo el mundo.

Usted es vasco, además euskaldun, pero no ha dudado en dar el salto al mundo. Seguro que no es por obligación, ¿hay una predisposición?

-No, no es por obligación. Al final cada uno, en la medida de sus posibilidades va optando a nuevos proyectos, y luego, sin lugar a dudas, en mi caso los proyectos han sido todos muy ilusionantes. De cada uno he aprendido. Y luego tienes que tener una familia que disfrute del proyecto. Soy inmensamente feliz con lo que hago, pero cuando veo a mi mujer y mis tres hijos también veo que son absolutamente felices viviendo en Sudáfrica y eso es fundamental. Nadie acomete un proyecto y lleva diez años viviendo fuera de casa como yo si no es profundamente feliz con lo que hace. Y al final yo soy vasco, de la Parte Vieja de Donostia, y vengo a Euskadi encantado pero de momento, a corto plazo, yo estoy muy comprometido con el proyecto de Sudáfrica y en la familia estamos muy contentos.

Es fácil vivir en Sudáfrica.

-En Sudáfrica todos los expatriados y la gente de un nivel vive igual. Vivimos en grandes urbanizaciones. En la nuestra hay 1.800 familias, y tardas dos horas en recorrer el perímetro andando. Es lo suficientemente grande como para ir tranquilo y bien. Evitas un 90% del crimen que existe en la ciudad viviendo así y no saliendo por la noche. Nosotros haciendo vida familiar estamos muy contentos. A nivel familiar, Johanesburgo o Ciudad de Cabo son ciudades con una naturaleza privilegiada, y si no eres muy urbanita se puede vivir muy bien. Ahora, tienes que renunciar a protocolos que tenemos aquí, eso de salir a tomar un par de potes, pues no. Vivir en Sudáfrica tiene servidumbres, como la del tráfico, pero cuando tienes calidad de vida son servidumbres que se cogen con gusto.

¿Tienen oportunidades las empresas vascas en Sudáfrica?

-Seré muy breve: Todas. Desde el ámbito educacional hasta el industrial pasando por servicios. Hostelería, por ejemplo, tiene un potencial enorme, porque en Sudáfrica hay cultura de salir a comer y a cenar todos los días fuera. Los restaurantes están llenos y la oferta es muy limitada. Sinceramente, veo oportunidades en todos los ámbitos. En todos los sectores, los más tecnológicos, pero también en minería, agrícola y pesquero.

El Gobierno Vasco ha puesto en el foco el conjunto del continente.

-África es un continente condenado a crecer. Y está lleno de oportunidades para Euskadi.