Un lugar con ambiente familiar

La Residencia Gisasola de Zestoa acaba de cumplir su 16º aniversario con la misma ilusión que al principio

Amaia Arriaran - Sábado, 14 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La Residencia Gisasola es un centro que da acogida temporal o permanente a personas mayores y discapacitados menores de 65 años. Se trata de un centro de iniciativa privada, pero también cuenta con plazas concertadas dependientes del departamento de Bienestar Social de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Al ser un alojamiento pequeño, con unos 30 residentes, se convierte en un espacio acogedor y consiguen dar un servicio más especializado.

Desde hace ya más de ocho años tienen implantado como base de sus cuidados un sistema de trabajo centrado en la persona libre de sujeciones. “Consideramos que podemos y debemos cuidar de forma que cada residente se sienta único, libre de decidir cómo quiere ser cuidado, respetando aquello que durante toda su vida ha sido importante, y sobre todo sintiéndose libre de ataduras y de sujeciones”, explica Ione Miren Garciarena, enfermera geriatra y directora de la residencia.

EQUIPO PROFESIONAL Para dar respuesta a esa forma de trabajar, el centro cuenta con un equipo de trabajo implicado, motivado y con ganas de dar solución a diferentes aspectos que se les presentan cada día. Para ello, tanto la dirección de la empresa como los mismos trabajadores tienen presente que hay que seguir formándose. “Muchos dicen que reciben mas de lo que dan, pero ellos no son conscientes de todo lo que dan. Quien viene a trabajar a esta residencia normalmente no suele querer cambiarse”, cuenta Garciarena.

Para 2019-2020 la Residencia Gisasola tiene como objetivo conseguir acreditarse como Centro Libre de Sujeciones por la Fundación Cuidados Dignos. El centro cree firmemente en este tipo de cuidados y desde su apertura hace ya 16 años ha estado trabajando para adaptarse a las nuevas necesidades y retos que se les plantean. “Sabemos que hay otra forma de cuidar, aquella en la que el residente es el protagonista principal. Es el que decide cómo quiere que se le cuide, y el resto de profesionales somos los que tenemos que garantizar que los cuidados ofrecidos sean individualizados y personalizados”, explica la directora del centro.

GRAN ACTIVIDAD Si hay algo que la diferencia del resto de residencias es su presencia en redes sociales y su blog. Está en Facebook e Instagram para “contar historias de cada uno de los residentes y mostrar la vida que hay en la residencia”, cuenta la directora. “Los residentes no están sin hacer nada, todo lo contrario, aportan muchísimo, hacen actividades, y todo eso queremos contárselo a los familiares”. Por ejemplo, cuentan con varios animales como perros, gatos, loros o peces que amenizan el día a día de los residentes, además de las salidas que realizan. “Cuando subimos al pueblo la gente se muestra muy abierta y participativa. Estamos muy agradecidos a Zestoa”, concluye la directora.