El ayuntamiento se decanta por implantar la OTA en el barrio de Loiola

El área de Movilidad estudia la puesta en marcha del sistema de pago, con zonas de residentes y de rotación El proyecto para la bulevarización de Loiola se está reformando

Carolina Alonso Iker Azurmendi - Sábado, 14 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El barrio de Loiola podría ser el próximo que acoja el sistema de aparcamiento OTA, según confirmó ayer a este diario la concejala de Movilidad, Pilar Araba, que añadió que la decisión obedece a lo que “han solicitado los vecinos en las reuniones”. La ampliación a Loiola de la zona OTA, que ya funciona en el cercano barrio de Riberas, se ha adoptado tras comprobar la baja demanda para adquirir una plaza de aparcamiento subterráneo en una instalación que, finalmente, no se construirá.

Aunque los planes municipales para la reforma de la travesía de Loiola preveían compensar la desaparición de plazas de aparcamiento con un parking de carácter subterráneo, ninguno de los tres sondeos realizados en los últimos años, bajo tres mandatos diferentes, ha arrojado un número significativo de interesados en la compra -cada plaza costaría en torno a 20.000 euros-, por lo que la construcción del estacionamiento no resulta económicamente viable.

Descartada esta opción, el Consistorio ha considerado que la regulación por medio de OTA permitirá a los vecinos del barrio disponer de espacios reservados para residentes y compensar así en parte la pérdida de plazas motivada por el proyecto de bulevarización de la travesía de Loiola, de 600 metros de longitud.

Aún no está concretado qué porcentaje de las plazas para estacionar en superficie se destinarán a los vecinos y cuáles serán para rotación de vehículos. Los planes municipales barajan que la OTA incluya también el aparcamiento situado bajo los tableros de la variante, un punto actualmente degradado estéticamente pero que mejorará, según se prevé, con la reforma de toda la travesía de Loiola.

tres carriles La transformación de esta vía principal del barrio, que tendrá dos carriles hacia Riberas y uno de salida en dirección a Martutene, preocupa a la asociación de vecinos Urumea Ibaia. El pasado mes de junio, en una reunión abierta, los asistentes mostraron su preocupación por la reducción de plazas, que calcularon en unas 70, y expresaron su deseo de que el alcalde, Eneko Goia, acudiese al barrio para explicar las últimas decisiones respecto al diseño de la calle y sus efectos en el espacio para aparcar.

Por el momento, el Ayuntamiento está reformando el proyecto de bulevarización para excluir el aparcamiento subterráneo y encajar los tres carriles en superficie. Los dos exteriores tendrán una anchura de 3,25 metros y el central, de 2,75. La anchura total de la calzada se reducirá a la mitad en relación con lo actual, con el fin que puedan habilitarse más espacios para los peatones.

El último barrio en incorporarse al sistema OTA de aparcamiento ha sido el de Egia, el pasado 2 de febrero. Con las 2.000 plazas de esta zona, Donostia tiene 15.000 espacios regulados para aparcar en la superficie pagando.