Vecinos de Ulia piden no permitir un hotel tras la clínica San Ignacio

Trasera de las instalaciones actuales de San Ignacio, donde empieza la parcela en la que se proyecta el hotel de unas 200 camas.

Creen que autorizar un establecimiento de 200 camas es contrario al objetivo del Plan General

Arantzazu Zabaleta Ruben Plaza - Sábado, 14 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La asociación de vecinos de Ulia reclama al Consistorio que deje sin efecto la aprobación del plan especial para construir un hotel de unas 200 camas tras la clínica San Ignacio. La asociación recuerda que aunque en el Plan General la parcela trasera tiene la categoría de usos terciarios (entre los que estaría el de hotel), la posibilidad de edificación en ese solar se aprobó a partir de la propuesta consensuada con la propiedad para crear apartamentos para mayores y jóvenes. Por lo tanto, afirman que no debería autorizarse la construcción de un hotel, que consideran una tergiversación del objetivo del plan en vigor.

El citado plan especial promovido por la propiedad de San Ignacio-Hermano Gárate fue aprobado de manera inicial por el Gobierno municipal el pasado 29 de mayo. Durante estas últimas semanas, el Consistorio ha recibido alegaciones de comunidades de propietarios de la zona contrarias a este proyecto y, también, las de la asociación de vecinos de Ulia, que a través de distintos documentos repasa la historia del edificio y del solar. Recuerda cómo los propietarios compraron en su momento la parcela trasera para anexionarla a la original y compensar así legalmente el incremento de la edificabilidad del edificio actual. Después, hace unos diez años presentaron una propuesta consensuada con el Ayuntamiento para crear en esa zona trasera un nuevo edificio destinado a 43 apartamentos para jóvenes y mayores en una ocupación de algo más de 1.000 metros cuadrados. Sin embargo, el plan especial no pudo llegar a tramitarse porque no estaba permitida ninguna nueva edificabilidad.

Así las cosas, durante la tramitación del Plan General de 2010, actualmente en vigor, los propietarios plantearon una alegación recordando su proyecto de apartamentos y el Consistorio la estimó oportuna, por lo que autorizó la construcción de 3.600 metros cuadrados de techo de uso terciario con ese fin y estableció que fuera un posterior plan el que concretara la ordenación pormenorizada.

Ese plan especial redactado por la Compañía de Servicios Sociales San Ignacio, propietaria de la parcela, llegó en 2017 y lo aprobó de manera inicial el Gobierno municipal en mayo, pero en él se apuesta por destinar esos metros cuadrados destinados a apartamentos a un hotel, lo que supone “una operación de fontanería urbanística”, en opinión de la asociación de vecinos.

En sus alegaciones inciden, además, en que según la Ley del Suelo, un plan especial debe responder a una finalidad concreta, la de solucionar problemas que puedan existir en zonas ya desarrolladas o proteger valores medioambientales, de descongestión del suelo urbano, de mejora del paisaje, de movilidad, circulación... En este caso, sin embargo, el plan especial no soluciona ninguno de esos problemas sino que los agrava y no sirve, en ningún caso, a los intereses del entorno, sino a los de los promotores, según denuncian.

El escrito alega, además, que la construcción prevista tendría un gran impacto visual en una zona “que ha de ser objeto de particular atención y cuidado a ese respecto”, como es la ladera del monte Ulia según el Plan General, y que el plan especial permite a la iniciativa privada que diseñe la forma y la altura de la futura construcción.

La asociación de vecinos pide al Ayuntamiento, en ese sentido, que se encargue de diseñar directamente un plan y no lo deje en manos privadas. Recuerda, asimismo, las dificultades que presentarían los accesos al hotel desde el paseo de Ulia, justo en una de las curvas de subida al monte. Por todo ello, además, no descarta incluso acudir a los tribunales si el proyecto sigue adelante.

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