El FSLN celebra el “repliegue” en medio de un paro general

Manifestantes controlan una barricada cerca de la Universidad Autónoma de Managua. (Foto: Efe)

La gran ‘fiesta’ sandinista se tiñe de protesta nacional en Nicaragua

Sábado, 14 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Managua - La celebración del “repliegue”, una de las fiestas más importantes del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua, se realizaba ayer sin la fiesta previa que acostumbra cada año, en un día en que los nicaragüenses llevaban a cabo un paro nacional contra el Gobierno.

Por primera vez en 39 años la carretera a Masaya, que sirve de escenario para el “repliegue”, una caminata de 29 kilómetros, permanecía ayer en un silencio únicamente interrumpido por el motor de algunos vehículos que se desplazaban en ella, algo extraño en una vía donde circulan unos 250.000 automóviles por día.

En las horas previas al “repliegue”, desde Managua a Masaya, únicamente pudo observarse un ambiente algo festivo en una rotonda ubicada en el kilómetro 14, donde una bandera gigante de Nicaragua dio paso a numerosas banderas rojinegras del FSLN.

El extraño silencio que precedió al “repliegue” era de esperarse, ya que coincidió con un paro nacional de 24 horas, el segundo desde que estalló la crisis el 18 de abril pasado, que comenzó ayer para protestar contra el presidente Daniel Ortega.

El paro fue convocado por una gran alianza cívica y fue secundado tanto por empresarios como trabajadores, comerciantes, estudiantes, campesinos, profesionales, productores, entre otros sectores.

La calma previa también se explicaba en que el “repliegue” esta vez no era una caminata sino una caravana de automóviles protagonizada principalmente por empleados del Estado, y sin la garantía de la presencia de Ortega. Otro aspecto que redujo la algarabía fue el hecho de que el Gobierno no divulgó la ruta del “repliegue”, y se temía que, de ingresar a Masaya, causaría enfrentamientos entre oficialistas y la población indígena de Monimbó, que juró boicotear la fiesta sandinista si su territorio era “violado” por el presidente, al que consideran un “dictador”.

El “repliegue” se celebra en honor de un éxodo de pobladores de Managua hacia Masaya el 27 de junio de 1979, que en realidad se trató de una táctica guerrillera que ayudó a derrocar al dictador Anastasio Somoza Debayle el 19 de julio del mismo año. Nicaragua vive una situación tensa desde el estallido social del 18 de abril pasado, que ha dejado al menos 351 muertos además de miles de heridos y cientos de desaparecidos. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos responsabiliza al Gobierno de Ortega por graves violaciones a los derechos humanos. - Efe

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