El EI mata a 132 personas en un mitin electoral en Pakistán

El atentado suicida coincide con la detención del ex primer ministro Sharif por corrupción

Jaime León/Efe - Sábado, 14 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Islamabad - El grupo yihadista Estado Islámico (EI) asumió ayer la autoría del atentado suicida en un mitin electoral en el oeste de Pakistán, en el que han muerto cerca de 132 personas en la misma jornada en que el ex primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, y su hija Maryam fueron arrestados a su llegada en avión a la ciudad oriental de Lahore, en su regreso a Pakistán una semana después de que fuesen condenados a 10 y 7 años de prisión, respectivamente, por corrupción.

En un comunicado difundido por El Estado Islámico, y cuya autenticidad no pudo ser verificada, el grupo yihadista aseguró que “el hermano mártir Abu Bakr al Bakistani entró con su cinturón de explosivos en un acto de las elecciones apóstatas (...) y lo hizo explotar, lo que causó la muerte de decenas de apóstatas y cientos de heridos”.

Según el EI, el ataque se produjo “en la zona de Darengarh, en el distrito de Mastung, en la provincia de Baluchistán, en el suroeste de Pakistán”. Además, dijo que entre los muertos se encuentra el jefe de la Inteligencia paquistaní en Baluchistán, así como uno de los candidatos a los comicios.

La explosión se produjo cuando un terrorista suicida hizo explotar las bombas que portaba durante un mitin del político Siraj Raisani, de la formación regional Partido Nacionalista Awami (ANP), en un mercado en el distrito de Mastung, en Baluchistán, según fuentes policiales.

Se trata del segundo atentado del día de ayer contra un acto electoral, tras el ataque con bomba contra un exministro que dejó por la mañana cuatro muertos y 19 heridos en la ciudad de Bannu, en la provincia nororiental de Khyber Pakhtunkhwa.

Pakistán celebrará elecciones generales y provinciales el 25 de julio, en las que están llamados a votar 105 millones de ciudadanos, según datos de la Comisión Electoral.

La violencia se redujo en el país durante 2017 con 1.260 muertos por terrorismo -540 de ellos civiles, 208 miembros de las fuerzas de seguridad y 512 supuestos terroristas-, la cifra más baja en una década, según el Portal de Terrorismo del Sur de Asia, que estudia la violencia en la región.

Detenciones Al trágico atentado en el país asiático se sumaba ayer la detención del ex primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, y su hija Maryam, que fueron arrestados en Lahore cuando regresaban a su país tras ser condenados por corrupción a diez y siete años de prisión por corrupción.

“Un equipo del Buró de Responsabilidad Nacional (NAB) ha puesto bajo custodia policial a Nawaz Sharif y Maryam Sharif a su llegada al aeropuerto de Lahore, procedentes de Abu Dabi”, declaró a Efe la jefa de Seguridad de la Policía de la ciudad, Amara Athar.

“Por motivos de seguridad”, la fuente declinó informar acerca de dónde fueron trasladados los detenidos tras su arresto.

Un portavoz de la Policía de Lahore, Mohamed Safdar, explicó sin embargo, que un equipo del cuerpo anticorrupción NAB acompañado por efectivos de la Policía y del cuerpo de los Rangers llevó a los detenidos a otro avión para trasladarlos hasta la capital de Pakistán, Islamabad.

En Lahore, capital de la provincia del Punyab, miles de seguidores de Sharif y su Liga Musulmana de Pakistán (PML-N) protestaron por el arresto de su líder, que regresa al país a menos de dos semanas de la celebración de elecciones generales, que tendrán lugar el próximo día 25.

Perfil Sharif, de 68 años, fue detenido tras ser sentenciado hace una semana a diez años de cárcel por no aportar documentos que aclaren la propiedad de unos pisos de lujo en Londres comprados entre 1993 y 1996 a través de dos compañías inscritas en paraísos fiscales, una causa puesta en marcha por los llamados Papeles de Panamá.

Su arresto se produce casi un año después de que, en una polémica sentencia, fuese inhabilitado cuando era primer ministro por el Tribunal Supremo por “deshonesto”, al no informar de un sueldo que ya no recibía de una empresa de un hijo en el extranjero.

Sharif ha acusado a los “poderes establecidos”, término con el que en Pakistán se hace referencia al Ejército, de estar detrás de sus problemas judiciales porque su Gobierno acusó de traición ante los tribunales al exdictador militar Pervez Musharraf. Se trata de la segunda ocasión en la que el político acaba en la cárcel, después de su condena a cadena perpetua en 1999 por tratar de secuestrar el avión de Musharraf, aunque solo cumplió catorce meses de prisión y se le permitió exiliarse del país.

En el aire queda ahora el futuro de la dinastía Sharif, con su hija Maryam también condenada a siete años por el caso de los pisos en Londres y sus otros dos hijos, Hasan y Husain, declarados prófugos por no presentarse ante el tribunal.

De momento, su hermano Shahbaz Sharif, exjefe de la provincia del Punyab, ha sido elegido para liderar la PML-N.

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