La Parte Vieja supera los límites de ruido recomendados tanto de día como de noche

Transportistas y repartidores por las calles de la Parte Vieja. ( Ruben Plaza)

Un estudio encargado por Parte Zaharrean Bizi mide los niveles acústicos durante 22 jornadas en fachadas y a pie de calle

Arantzazu Zabaleta - Viernes, 13 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Las viviendas de la Parte Vieja superan todos los días, tanto de día como de noche, los límites de decibelios establecidos. Un informe encargado por la asociación de vecinos Parte Zaharrean Bizi concluye, tras la monitorización del exterior de diez viviendas durante 22 días y mediciones a pie de calle, que no se respetan los objetivos de calidad acústica establecidos en la ordenanza reguladora municipal. Las conclusiones del informe de la empresa Noismart advierten, además, de que los actuales índices de ruido ponen en peligro la salud de los vecinos de la Parte Vieja: “Más allá de ser una molestia y de impedir el sosiego, impactan en el derecho a la inviolabilidad del domicilio y el derecho al descanso”, además de “aumentar la dificultad para conciliar el sueño”, con sus consiguiente problemas de salud.

La citada empresa colocó sonógrafos de la empresa Noisense en diez fachadas de la plaza de la Constitución, Fermín Calbetón, Narrika, San Vicente, 31 de Agosto, calle Mayor y la esquina de Pescadería. También se instaló un aparato en un patio de manzana utilizado por establecimientos hosteleros. Los aparatos registraron los índices de ruido durante las 24 horas del día entre el 22 de agosto y el 10 de septiembre del año pasado. Además, se registraron las mediciones a pie de calle realizadas el día 31 de agosto (se han considerado excepcionales los datos de la tarde por las celebraciones de ese día) y el 7 de septiembre.

Las conclusiones establecen que todos los días se superan en algún momento los 65 decibelios de ruido establecidos como tope en el decreto de contaminación acústica del Gobierno Vasco en horario diurno, unas recomendaciones incorporadas también en la normativa municipal. Esa cifra se supera tanto de día como de noche, cuando el límite es de 55 decibelios.

El informe registra, además, más de 25.500 alarmas en horario nocturno (las alarmas se activan cuando se superan los 65 decibelios durante al menos tres segundos) y más de 23.000 en horario diurno (más de 70 decibelios). En cuatro de las viviendas analizadas se sobrepasaron los 55,5 decibelios durante más del 90% del tiempo de noche y en otras cuatro, durante más de la mitad. Las mediciones revelan, asimismo, que los fines de semana son los más ruidosos, ya que es cuando más alarmas se originan.

Con estos datos en la mano, la asociación Parte Zaharrean Bizi solicita al Ayuntamiento que intervenga de manera urgente y declare el barrio Zona de Protección Acústica Especial, lo que implicaría un plan de acción con medidas correctoras y preventivas. También consideran que la Guardia Municipal debería poder actuar “de manera ágil y efectiva” en momentos de especial incidencia para impedir o reducir el exceso de ruido. “Ninguno de los equipos de gobierno ha tomado medidas efectivas para la solución y el problema del ruido se ha mantenido y aumentado con el tiempo”, apunta la asociación.

plan integral Parte Zaharrean Bizi solicitó este nuevo informe tras la medición de 2014 encargada por el Ayuntamiento, que entonces calificó de “reveladores” los datos que establecían que aunque el barrio era tranquilo de 7.00 a 19.00 horas, el ruido llegaba a partir de las 23.00 horas y se prolongaba hasta las 5.00 de la madrugada en verano y hasta las 4.00 horas en invierno, de jueves a domingo. Los niveles medidos superaron los objetivos de calidad acústica regulados por decreto en todos los puntos en los que se realizaron las citadas mediciones.

El ruido es uno de los problemas de la Parte Vieja pero, en opinión de Parte Zaharrean Bizi, el barrio tiene otras carencias importantes fruto, según ellos, de un proceso de gentrificación (elitización) y turistificación, con causas y orígenes diferentes, pero que requieren un abordaje común. Por eso reivindican una visión o plan integral del que se deriven las normativas o planes específicos, entre ellos un plan de acción en torno a la contaminación acústica.

El representante de la asociación Xabier Arberas reconoce que en los últimos años han logrado que el Ayuntamiento comparta el diagnóstico de la situación de la Parte Vieja y reconozca que existen una serie de problemas concretos y característicos. En estos últimos años se ha dado, además, un paso más y se está actuando al respecto, creando nuevas normativas y ordenanzas con intención de regular distintos aspectos: se reorganizó la carga y descarga, la recogida de basura o las terrazas. Ahora se trabaja en una ordenanza de espacio público que regule la utilización que se hace de la calle, se prepara una normativa respecto a los toldos y acaba de entrar en vigor la ordenanza de pisos turísticos con limitaciones expresas en la Parte Vieja. Arberas reconoce que, aunque no comparten el contenido de algunas de estas normas, sí se ha superado la fase de diagnóstico y se está actuando, aunque le gustaría que todas esas normas partieran de una visión de conjunto del barrio de la Parte Vieja, “porque todo está relacionado”. Inciden en que en ese plan integral “el eje deben ser los vecinos y su calidad de vida”.

En septiembre del año pasado el Consistorio presentó una primera propuesta para crear ese plan integral de manera conjunta, aunque la asociación denuncia que no ha habido nuevos pasos en ese sentido.

los datos

Límites. Los objetivos de calidad acústica establecidos por el decreto de 2012 de la Comunidad Autónoma Vasca establecen que en zonas residenciales, el índice de ruido máximo son 65 decibelios en horario de día y de tarde y de 55 en horario nocturno. La normativa municipal asume esos mismos objetivos.

Mediciones. Los sensores se han colocado en el número 15 de la plaza de la Constitución, el número 15 de Fermín Calbetón, los números 8 y 29 de Narrika, la esquina entre Narrika y Pescadería, el 9 de San Vicente, el 19 y el 33 de la calle 31 de Agosto y el número 15 de la calle Mayor. También se ha colocado otro en un patio interior de manzana de la calle Narrika.

De noche. Los 55 decibelios máximos recomendados de noche se superan todos los días en todas las mediciones. En cuatro viviendas, durante más del 90% de la noche. Además, se detectan más de 25.500 alarmas, es decir, momentos en los que se superan los 65 decibelios durante más de tres segundos.

De día. Los 65 decibelios también se superan a diario en todas las localizaciones. Más de 23.000 alarmas (más de 70 decibelios).

Máximos. Los índices de ruido más altos registrados llegan a los 104 decibelios.

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