Londres apuesta por el libre movimiento tras el ‘brexit’

Irrita a los ‘brexiters’ por ir en dirección contraria a lo que los británicos votaron

RITA ÁLVAREZ TUDELA - Viernes, 13 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

LONDRES. Londres publicó ayer el documento blanco sobre el brexit en el que reconoce que está dispuesto a permitir a los ciudadanos de la Unión Europea viajar libremente al Reino Unido sin visado tanto para hacer turismo, trabajar temporalmente, como estudiar.

El Gobierno británico intentó tranquilizar a las empresas que dependen de la mano de obra europea asegurándoles que después del brexit podrán trasladar a “gente talentosa” del Reino Unido a la Unión Europea, y viceversa. En esa línea, enfatizó que habrá un fin para la libre circulación de personas al final del período de transición, fijado en diciembre de 2020, pero también ensalzó la profunda relación entre los pueblos del Reino Unido y la UE.

Londres apuntó que la futura asociación económica del Reino Unido y la UE debería proporcionar acuerdos recíprocos, pero sin entrar en detalles específicos sobre cómo funcionarán los futuros acuerdos de migración, cuando el objetivo neto en la actualidad se sitúa en las 100.000 personas al año.

El documento oficial del brexit fue descrito como el más importante desde el referéndum de junio de 2016 y las discrepancias sobre su contenido provocaron las renuncias de los ministros Boris Johnson y David Davis al comienzo de la semana.

El lanzamiento del libro blanco también provocó escenas caóticas en la Cámara de los Comunes en Londres, cuando se hizo evidente que las copias del documento no estaban inmediatamente disponibles para los diputados cuando el nuevo ministro para el brexit, Dominic Raab, se levantó para presentarlo. Hubo gritos quejándose por este hecho y el portavoz de la Cámara, John Bercow, suspendió el procedimiento cinco minutos mientras las copias que llegaban tarde eran repartidas.

“Ahora es el momento de que la UE responda de la misma manera que hizo nuestro gabinete junto a la primera ministra”, pidió Raab, quien espera reunirse la próxima semana con el responsable de la UE para el brexit, Michel Barnier.

Tras su intervención, Raab se enfrentó a una mordaz respuesta de su compañero de filas, Jacob Rees-Mogg, presidente del European Research Group, euroescéptico y muy crítico con la postura de May. “Hay muy pocos signos de las famosas líneas rojas de la primera ministra. No es algo por lo que yo votaría ni es por lo que los británicos votaron”, advirtió, mostrando así su fuerte enfado.

El debate sobre el brexit tendrá una tregua de cuatro días con el comienzo de la visita oficial del presidente estadounidense, Donald Trump, quien estará en la isla los próximos tres días. Su llegada en el Air Force One a primera hora de la tarde procedente de Bruselas, donde participó en la cumbre de la OTAN, no fue la más relajada, pues estuvo marcada por sus comentarios de que Londres se dirigía a una ruta del brexit diferente a la que los británicos esperaban y cómo Reino Unido podría terminar con una relación más estrecha con la UE de lo que se había predicho.

En una rueda de prensa, Trump, si bien dijo que no quería interferir en los asuntos internos del Reino Unido, sí que mencionó la famosa frase de los partidarios de una ruptura total con el bloque común: “Yo diría que brexit es brexit”, aseveró.