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con mikel merino, txuri-urdin cinco campañas, la real ficha un jugador del territorio vecino
por primera vez desde 1995, cuando contrató a javi gracia. tendrá una cláusula de 45 millones

Marco Rodrigo - Viernes, 13 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Los famosos últimos flecos ya son historia en la negociación mantenida por Real Sociedad y Newcastle para el traspaso de Mikel Merino. El club txuri-urdin oficializó ayer lo que suponía un secreto a voces durante las dos últimas semanas, la incorporación del centrocampista navarro de 22 años. Este vestirá de blanquiazul a lo largo de las próximas cinco temporadas, hasta 2023, previo pago de una cantidad cercana a los doce millones de euros por parte de la institución guipuzcoana. Tendrá una clásula de 45 millones los tres primeros años y de 50 los dos últimos. La Real suma así un importante efectivo a su línea medular, que ha perdido a Xabi Prieto y Sergio Canales. Merino es un futbolista todoterreno que puede adaptarse a cualquiera de las demarcaciones centrales de la zona ancha, destacando por su envergadura (mide 1,88) y también por su facilidad para pisar con peligro el área rival.

Nacido en Iruñea el 22 de junio de 1996, el primer fichaje de la Real Sociedad 2018-19 se formó en las categorías inferiores de Osasuna, a cuya plantilla profesional subió con tan solo 18 años. Disputó 29 partidos en la campaña 2014-15, y otros 34 en la 2015-16 que se saldó con ascenso. Sus actuaciones entonces, cuatro goles incluidos, lideraron el acceso de los rojillos a la máxima categoría y provocaron el interés de todo un Borussia Dortmund. Los alemanes pagaron cerca de cuatro millones por su traspaso, aunque el técnico Thomas Tuchel nunca llegó a contar con él. Le dejó fuera de la lista de inscritos para la Champions League, y además apostó por retrasarle a la demarcación de central. Merino disputó únicamente nueve partidos, y al concluir la campaña puso rumbo a Inglaterra.

al newcastle El Newcastle de Rafa Benítez consiguió la cesión del navarro el pasado verano. Sus buenos partidos en la Premier llevaron a las urracas a hacerse con Merino en propiedad en octubre, abonando en torno a siete millones de euros para incorporarle por espacio de cinco temporadas. Sin embargo, solo ha cumplido una, al anunciarse ayer su incorporación a la Real. El bagaje del navarro en el club británico queda en 25 encuentros disputados y un gol anotado.

A lo largo de estos dos últimos años, Merino no ha vestido únicamente de amarillo y de blanquinegro. También se ha convertido en un habitual de las convocatorias de Albert Celades para la selección española sub’ 21. Pese a ser un año mayor que Mikel Oyarzabal, comparte con el eibartarra el grupo que disputará el verano que viene el Europeo de la categoría en Italia y San Marino. Aunque el combinado estatal no ha obtenido aún el billete de forma matemática, tiene muy encarrilada la clasificación.

El seguimiento que la Real ha efectuado al futbolista pamplonés viene de lejos. NOTICIAS DE GIPUZKOA ya informó en su edición del pasado 29 de mayo de que el club txuri-urdin no perdía de vista la posibilidad de incorporarle. La cercanía de Donostia respecto a la capital navarra y el proyecto que inicia la entidad blanquiazul de la mano de Roberto Olabe, cuya relación con Mikel Antia (segundo entrenador del Newcastle) es muy estrecha, han supuesto factores determinantes para que el interés guipuzcoano se haya impuesto al mostrado en el mercado por Athletic y Betis.

fin a la sequía Tras militar en la primera plantilla de la Real durante los últimos nueve años, la salida de Carlos Martínez el pasado junio dejó momentáneamente al primer equipo txuri-urdin sin futbolistas navarros. La carencia la cubre el fichaje de un Mikel Merino cuya contratación, en cualquier caso, sí resulta novedosa en este sentido. Y es que durante las últimas décadas, los jugadores del territorio vecino que han vestido la camiseta txuri-urdin han accedido a la elite desde las categorías inferiores de Zubieta. Aitor Aldeondo, Mikel Azparren, el propio Carlos Martínez y Javi Ros son los últimos exponentes de una lista en la que la búsqueda de la última incorporación de un navarro en el mercado de fichajes para integrar directamente el primer plantel obliga a rebobinar 23 años: en 1995, la Real reclutó a Javi Gracia, procedente del Valladolid.

Aquel refuerzo puso punto final a unos lustros durante los que fue frecuente que el club txuri-urdin completara movimientos similares. Había ocurrido antes con Amiano, Lumbreras, Xanti Bakero o Jon Andoni Goikoetxea (cedido por el Barcelona, que lo fichó de Osasuna). Y ahora se retoma la conexión navarra con un Mikel Merino a quien podría sumarse próximamente Nacho Monreal. Pese a la dificultad de la operación, incorporar al defensa navarro del Arsenal es una prioridad para la Real, que mira al mercado con ambición.