“No ha habido un proceso participativo con los afectados”

El PNV de Oñati critica que “solo se haya dado 15 días para hacer alegaciones” a la nueva ordenanza de bares

Jueves, 12 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

oñati - El proceso para renovar la ordenanza municipal que regula los establecimientos hosteleros ha iniciado su rodaje. La Corporación municipal oñatiarra acordó en el último Pleno iniciar el periodo de consulta pública -tal y como establece la ley - para que la ciudadanía pueda dar su opinión al respecto antes de iniciar la aprobación de la citada norma. El plazo está abierto hasta el próximo día 20 en la web municipal.

Los jeltzales se han mostrado, sin embargo, críticos por cómo ha encauzado el Gobierno municipal el problema de los ruidos nocturnos que desde hace años soportan los vecinos de Kale Zaharra y San Antón. “En 2008 (con el PNV en la Alcaldía), tras escuchar a los afectados y realizar un proceso participativo con las y los hosteleros, fijamos por consenso un nuevo sistema de control de ruidos”, explicó ayer el PNV. “Se obligaba a los bares -añadió en su nota- a instalar un sistema limitador y de registro de los niveles de ruidos, que conectaba directamente con los servicios municipales para el control, inspección y sanción en los casos de incumplimiento. El Gobierno municipal asumía la responsabilidad de preservar el derecho al descanso de los residentes en la zona y evitaba que tuvieran que interponer denuncias por ruidos en la Ertzaintza”.

eliminar el control directo En 2011, según apuntó el PNV, EH Bildu dejó de inspeccionar estos datos. “El incumplimiento de la ordenanza actual es una clara irresponsabilidad;ha obligado de nuevo a las y los afectados a asumir la responsabilidad eludida por el Consistorio”, cuestionaron, a la vez que afirmaron que los vecinos de la zona “han exigido ser atendidos por el alcalde durante los últimos cinco años, sin haber llegado a ser realmente escuchados”.

Para el PNV la propuesta de la nueva ordenanza presentada por el Gobierno de EH Bildu “llega tarde y mal;sin haber escuchado a los afectados, sin consenso, sin que conozcan el texto de la propuesta y dándoles tan solo 15 días hábiles para presentar alegaciones”. “Esta nueva ordenanza supone un grave retroceso sobre la actual;EH Bildu elimina el control directo de ruidos y horarios de cierre desde los servicios municipales”, sentenciaron. - A.D.