El PNV pide a Celaá respeto a las competencias vascas

Manifestación en contra de la Lomce.

La exconsejera anuncia que Religión no computará para acceder a una beca

Idoia Alonso - Jueves, 12 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Donostia - El Grupo Parlamentario Vasco EAJ-PNV ha puesto ya deberes a Isabel Celaá durante la primera comparecencia de la socialista como ministra de Educación y Formación Profesional en el Congreso. En concreto, el grupo jeltzale pidió a la exconsejera de Educación del Gobierno Vasco un “respeto escrupuloso” a la competencia exclusiva en materia educativa que ostenta la CAV. Y en paralelo, reclamó a Celaá que abandone “la vía de la judicialización” de las políticas educativas del Gobierno Vasco, que se han vaciado de eficacia por la “presentación sistemática” de recursos contra normas autonómicas ante el Tribunal Constitucional, como ha sucedido con el sistema vasco de becas o la regulación de las evaluaciones del Currículum Vasco.

“No asuma el síndrome madrileño a la hora de plantear sus políticas”. Este es el mensaje que el jeltzale Joseba Agirretxea envió desde el estrado del Congreso a Celaá a quien dijo: “Ojalá que aquellas cuestiones que con vehemencia defendía cuando usted era consejera del Gobierno Vasco las siga manteniendo como ministra”. El deseo del jeltzale se vio ampliamente cumplido en la comparecencia de Celaá tras el fracasado Pacto de Estado por la Educación, un acuerdo que saltó por los aires cuando todos los partidos excepto el PP y Ciudadanos lo abandonaron.

La nueva ministra resolvió pronto la gran incógnita que planteaba en la comunidad educativa: ¿El PSOE va a derogar la Lomce, tal y como reclamó en la oposición? La respuesta es no, ya que “derogarla sin más no se puede porque nos quedaríamos sin legislación y no sería razonable”, argumentó Celaá. Lo que sí se hará es modificar el articulado para revertir los aspectos más “perturbadores” de la ley Wert, como la segregación de los itinerarios a los 13 años, el refuerzo de la asignatura de Religión, la implantación de las reválidasde fin de ciclo o la anulación de facto de la voz de las familias en la toma de decisiones de los centros escolares.

Según anunció Celaá, la Religión seguirá siendo una asignatura de oferta obligatoria, pero la nota no tendrá efectos académicos por lo que no computará para acceder a una beca. Además, no tendrá una asignatura espejo y se creará otra obligatoria nueva Valores Cívicos y Éticos, centrada en los derechos humanos y las virtudes civico-democráticas como existe en otros países de la Unión Europea. La otra gran novedad es la eliminación definitiva de las evaluaciones finales de Primaria, ESO y Bachillerato, cuyo efecto académico ya fue paralizado por su antecesor.

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