San Gil abandona su retiro para apoyar la candidatura de Casado

Ángel Garrido, María San Gil y Pablo Casado, ayer en un acto del candidato en Madrid. (Foto: Efe)

El presidenciable del PP reivindica a las víctimas de ETA y desea ilegalizar partidos soberanistas

Javier Núñez - Miércoles, 11 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

DONOSTIA - María San Gil, quien fuera máxima responsable del PP en la CAV, abandonó ayer diez años de retiro voluntario de la primera línea política para apoyar la candidatura de Pablo Casado a la presidencia del partido. El candidato, que con anterioridad ya había apostado por recuperar para las filas populares al expresidente José María Aznar y al exfuncionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, apareció ayer en un acto en el Retiro junto a San Gil, a quien presentó como “una referencia imprescindible para España” que sigue “representando la llama de la libertad” y la “esencia” de los principios y valores del partido. “En mi proyecto, será lo que quiera, cuando quiera y como quiera”, exclamó.

María San Gil lleva más de diez años apartada de la primera línea política debido a su desacuerdo con quienes han regido el partido la última década, unas desavenencias surgidas sobre todo en lo referente a la actuación contra ETA. Según explicó ella misma, abandonó sus responsabilidades en el PP porque “se empezaba a desdibujar” el partido. Ahora, tras una década en la que afirmó que se ha sentido “huérfana”, San Gil agradeció a Casado su empeño para que “muchas” personas que se han sentido lejos de estas siglas recuperen “la ilusión de militar en el PP”. “Es la mejor persona para encarnar esos principios y esos valores en los que creemos la inmensa mayoría de los votantes del PP y una gran mayoría de españoles”, agregó. Preguntada si una victoria de Casado le haría volver a la política activa, respondió que no y que si había participado en este acto era para defender que Casado es el “mejor” para liderar el partido y que “España se merece un PP fuerte”.víctimas del terrorismo Casado dedicó buena parte de su discurso a hablar de las víctimas del terrorismo y subrayó que el PP tiene que seguir “reivindicando” aquellos “años de plomo” que vivieron con ETA para que no haya “amnesia”. En especial, el candidato a liderar el PP se dirigió a San Gil, y a “toda una generación de héroes del País Vasco”, porque “hoy más que nunca hay que fijarse en referencias” como ella. “María es una referencia moral imprescindible para España”, insistió, para añadir que la “luz que irradia llega en un momento que no hay manera de taparla”.

Casado reiteró que la exdirigente del PP de la CAV es una “referencia indiscutible moral y política a nivel nacional”. Según señaló, es una persona que representa “la esencia” de los “principios y valores” del PP que es lo que, según manifestó, él quiere reivindicar en esta carrera por la presidencia del partido. Así, recordó que cuando arrancó esta campaña, después de pasar por Ermua para homenajear a Miguel Ángel Blanco, ya dijo que quería “el partido de Goyo Ordóñez”. “Un partido en el que María San Gil sea lo que quiera, cuando quiera y como quiera. Porque esa oferta la sigo manteniendo”, aseveró.

ilegalizaciones En ese discurso que retrotrae al pasado, Pablo Casado dio ayer un paso más y, además de abordar el tema de las víctimas del terrorismo, insistió en su propuesta de ilegalizar partidos independentistas porque no entiende que una formación política pueda llevar en sus estatutos que quiere “romper la Constitución y romper la ley”. Casado recordó que esta propuesta de ilegalización ya la hizo en octubre del año pasado en una rueda de prensa como portavoz del PP -comparecencia en la que estuvo acompañado por el entonces ministro de Justicia Rafael Catalá-, lo que le supuso una petición de reprobación en el Congreso, por parte del portavoz de ERC, Joan Tardà. Todo por decir que “los partidos democráticos españoles no deberían incluir en sus estatutos fines ilegales”, aseguró ayer, cuando insistió en que esta limitación se puede establecer través de la Ley de Partidos.

Además, el aspirante a encabezar el PP celebró que haya compañeros de su partido que antes “censuraban” su propuesta de ilegalizar partidos independentistas y ahora lo “empiezan a ver”, porque, a su entender, “es una cuestión urgente para no tener una política reactiva sino preventiva frente al proceso soberanista catalán”. Casado también insistió en su propuesta de tipificar en el Código Penal el delito de sedición impropia y volver a incluir el delito de convocación ilegal de referéndum. “Con esas dos medidas se evitó el plan Ibarretxe, con esos dos delitos hubiéramos evitado el plan de Puigdemont”, aseveró. Por eso, recomendó al presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, que dé “menos paseos por las fuentes de La Moncloa” con el representante de la Generalitat, Quim Torra, y deje bien claro al president que el Ejecutivo español “no puede negociar nada con independentistas”.

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