Fallece un motorista de Azpeitia de 48 años en un accidente de tráfico en los Alpes italianos

Kepa Otaegi impactó contra un muro cuando descendía el puerto del Stelvio en compañía de tres amigos
La víctima llevaba 16 años trabajando como bombero de la Diputación de Gipuzkoa

Jorge Napal /Jabi Leon - Martes, 10 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - Entregado a una de sus grandes pasiones, Kepa Otaegi, de 48 años y vecino de Azpeitia, perdió la vida el pasado fin de semana a lomos de su motocicleta, en un trágico accidente de tráfico ocurrido en Italia cuando viajaba en compañía de otros tres amigos. El siniestro tuvo lugar el domingo por la tarde. En realidad Kepa tenía que haber acudido al trabajo ese día en el parque de bomberos foral del Urola, donde lo venía haciendo desde hace 16 años. Pero habló con algunos de sus compañeros, logró cambiar su turno, y pudo cumplir así su gran ilusión: cubrir una ruta motera por los Alpes, al norte de Italia.

Todo estaba previsto para que partieran el miércoles, pero un imprevisto de última hora les hizo retrasar el plan un día. Kepa tomó el avión hacia los Alpes el jueves por la mañana junto a otros tres compañeros. No eran de la misma cuadrilla, pero sí compartían la misma pasión. Como en otras ocasiones, los vehículos ya habían sido trasladados en furgoneta días antes.

El accidente se produjo a las 17.30 horas durante el descenso del puerto del Stelvio, una cima que atrae cada año a miles de motoristas. Situado a una altura de 2.757 metros, es uno de los pasos de montaña pavimentados de mayor altura en los Alpes. En buena medida debe su fama a ser uno de los puertos más duros del Giro de Italia.

La moto en la que viajaba el azpeitiarra derrapó en la curva número 21 del Passo dello Stelvio, en la provincia de Bolzano. Durante el descenso, el vehículo hizo un extraño y Otaegi impactó mortalmente contra un muro de hormigón. Según los Carabineros, el azpeitiarra falleció en el acto. “Ha sido un mazazo tremendo. Era un compañero muy simpático y agradable que ha acabado muriendo haciendo lo que más le gustaba”, confesaba ayer cariacontecido uno de sus compañeros.

El azpeitiarra era muy conocido en su localidad natal. Siempre con una sonrisa en el rostro, hacía gala de un carácter abierto y un perfil dinamizador. Su entorno recordaba ayer las numerosas iniciativas llevadas a cabo durante los últimos años organizando un sinfín de salidas moteras.

Muestra de su pasión por las dos ruedas es la foto que colgaba todavía ayer de su perfil de Facebook, en la que puede verse a Valentino Rossi, ganador de nueve títulos mundiales.

dos huérfanos Kepa deja dos hijos, una joven de 17 años y un adolescente de 15. Su mujer, que trabaja en el Eroski de Sanjuandegi, el barrio más populoso de Azpeitia, también es muy conocida. La noticia causó enorme sorpresa y desazón entre los vecinos del municipio. Su alcalde, Eneko Etxeberria, se reunió el domingo con los allegados para trasladar su pésame y poner a disposición de la familia todos los medios necesarios.

Durante la jornada de ayer se realizaron los trámites oportunos para el traslado del cuerpo. Fuentes diplomáticas explicaron que los familiares ya habían sido informados de lo ocurrido, y tanto el consulado de Milán como la embajada española en Italia se estaban ocupado de la repatriación.

El portavoz foral de Gipuzkoa, Imanol Lasa, confirmó a través de Twitter que el fallecido es bombero de la Diputación. “Hace un año tuvimos que decir adiós a Jesus Mari y, lamentablemente, ahora hemos conocido la noticia del fallecimiento de Kepa, que llevaba 16 años trabajando como bombero en la Diputación. Nuestro más sentido pésame y un fuerte abrazo a todos sus seres queridos y compañeros”, expresó en las redes sociales.

El bombero fallecido el año pasado al que hacía referencia ayer el portavoz foral es Jesus Mari Etxeberria, de 53 años, casado y padre de dos hijas, que trabajaba como sargento del parque de Tolosa. El fatal accidente ocurrió cuando se encontraba trabajando en su caserío de Belauntza donde empleaba gran parte de sus horas libres. En un momento dado, el tractor que manejaba perdió el control, hizo la tijera y acabó volcando, dejando atrapada a la víctima, quien falleció “prácticamente en el acto”.

Tras conocer la noticia, fueron los bomberos, compañeros de trabajo del fallecido, quienes tuvieron que encargarse de liberar el cuerpo de Etxeberria, para lo que requirieron del apoyo de una grúa para levantar el vehículo pesado.

Etxeberria era natural de Donostia aunque llevaba muchos años viviendo en Irura. Una de sus pasiones era el caserío que tenía en Belauntza, al que dedicaba muchas horas de trabajo.