Disminuye la diferencia de género en la actividad emprendedora de Gipuzkoa

Ainhoa Aizpuru y Nerea Ibáñez ayer en la rueda de prensa sobre los diez años de Emekin.

El balance de los diez años de actividad del programa Emekin revela que la diferencia de tasas ha disminuido un 6,2%

Marta Hidalgo - Martes, 10 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Después de diez años de trabajo, el programa de la Diputación de Gipuzkoa, Emekin, junto a la asociación de Profesionales y Empresarias de Gipuzkoa, Aspegi, ha logrado disminuir la diferencia entre el número de hombres y mujeres que quieren arrancar un negocio. Según informó ayer la diputada de Promoción Económica, Ainhoa Aizpuru, en una rueda de prensa, el número de mujeres emprendedoras se ha nivelado con el de hombres disminuyendo hasta el 0,2% de diferencia. Al comienzo del programa, hace una década, la diferencia se colocaba en un 6,4%.

El reflejo del trabajo del programa, en datos, se traduce en 849 empresas nuevas por iniciativa de una mujer. En total, Emekin ha incluido en su proyecto a 1.591 mujeres con intención de iniciar su propio proyecto y se han realizado 1.167 planes de viabilidad. Aunque estos datos suponen una “mejoría considerable”, según la diputada, “hay que seguir impulsando y apoyando” a las mujeres emprendedoras porque no es solo un proyecto empresarial sino “un proyecto de vida, y en el caso de los hombres compatibilizar los dos proyectos es más fácil”.

La idea de que el emprendimiento no es solo un proyecto laboral sino de vida para una mujer resonó durante toda la exposición del balance de los diez años de actividad. La presidenta de Aspegi, Nerea Ibáñez, sostuvo que el programa es una iniciativa integral y que “aporta, no solo en términos de economía y rentabilidad, sino también en términos de beneficio social”.

Los datos revelan que las mujeres están dispuestas a emprender y a superar las barreras que se encuentran ante “una aventura” que esconde “términos de desigualdad”, según Ibáñez. De media, más de 250 mujeres acuden a Emekin para iniciar su negocio, 41 en lo que va de año, algo que la presidenta de Aspegi considera “otra forma de conseguir la libertad” porque no solo se trata de crear empresas nuevas sino de “ponerse por libre”, en referencia a iniciarse como autónomas.

En este sentido, el programa persigue también el objetivo de “quitar de la cabeza” de los ciudadanos la imagen de la “persona autónoma precaria o de empresario que esclaviza a sus empleadas y empleados”, manifestó Ibáñez.

Proyección social La presidenta mencionó que “invertir en mujeres emprendedoras es un negocio rentable” en todo tipo de economías. Se refirió a un dato “preocupante” que rebela el Informe GEM. En las zonas desarrolladas, el número de negocios establecidos por mujeres disminuye.

Invertir en mujeres emprendedoras, indicó Ibáñez, es una garantía social para disminuir la pobreza: al conseguir una libertad económica, las mujeres invierten en educación, alimentación y calidad de vida familiar. La mujer actúa como “motor social y económico” cuando recibe mayores ingresos por su negocio.

El impacto de la creación de estas empresas en términos laborales es la creación de autoempleo, en su mayoría. Cada iniciativa ha creado una media de 1,4 empleos, aunque en algunos casos han sacado al mercado hasta diez puestos de trabajo.

De las empresas fundadas en los últimos diez años, el 55,59% se dedica al sector de los servicios, seguido del comercio (35,55%) y la hostelería con el 8,86%.

El trabajo de Emekin es una “ayuda completa y personalizada, de un seguimiento completo”, informó ayer Aizpurua. El programa recibe a la mujer emprendedora y le acompaña en el camino hacia una nueva empresa desde el primer momento que le da “información, formación, tutorización y empuja el plan de viabilidad” hasta pasado un año del inicio del proyecto.

Por comarcas, el mayor número de emprendedoras se concentra en Donostialdea con el 38,08% del total, seguida por Goierri con el 11,97% y de Buruntzaldea, con un 11,21%.

La presidenta de Aspegi defendió que Emekin “abre un marco de oportunidades y posibilidades laborales adaptados a sus necesidades” y que es importante seguir apoyándolas. Desde la Diputación, Aizpuru lanzó el deseo de que “dentro de unos años no tenga que haber un programa especial para mujeres”, lo que dibujaría un plano sin techos de cristal en términos del emprendimiento que, “todavía es fundamental”.

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