Mikel Leal, CORREDOR DE MONTAÑA

“La Ehunmilak es una de las tres mejores carreras de 100 millas de Europa”

Mikel Leal, corredor de montaña.

Perejil en todas las salsas,este irundarra de 45 añosque se define como un“feliciano de la vida”,afrontará el viernessu cuarta Ehunmilak 

Juanma Molinero / Foto: Javi Colmenero - Martes, 10 de Julio de 2018 - Actualizado a las 12:51h.

DONOSTIA – Perteneciente al equipo de los Mugalaris de Irun, ha disputado más de 30 carreras de más de 100 kilómetros. Mikel Leal es célebre en el mundillo de las carreras de montaña por los vídeos con toques de humor que publica en la web carrerasdemontana.com y porque no es habitual que tres hermanos se dediquen a la misma modalidad. Fueron precisamente sus hermanos Gorka y Aitor Leal (este último ganador de la Ehunmilak en 2012) quienes le introdujeron en los ultratrails cuando hace años compitieron juntos en la mítica Carros de Foc.

¿Cuál es su objetivo en la Ehunmilak?

–Acabarla. He hecho tres Ehunmilak pero solo he acabado una, y por equipos. En la ultratrail del Montblanc también fallé. He hecho más de 30 carreras de 100 kilómetros pero las 100 millas se me resisten. No me pongo un objetivo de en cuánto tiempo acabaré. Lo he solido pasar muy mal porque la Ehunmilak es muy dura. Hay 25 repechos, Lizarrusti es una trampa mortal. Quitando los cinco primeros o los que van a pelear por la victoria, el objetivo del resto es acabar. Para acabar es mejor ir en equipo, pero para hacer tiempo es mejor ir solo, aunque es más complicado porque eres tú con tus demonios. Se suele decir que los que corremos carreras de este tipo somos super fuertes de cabeza, pero no. Mi punto débil es la cabeza. Corremos estas carreras porque nos gusta. Seríamos fuertes de cabeza si no nos gustase y lo hiciésemos. No somos superdotados, sino gente normal con nuestros miedos. En distancias de 80-100 kilómetros, aunque lo pases mal ya has hecho la mitad de carrera. En la Ehunmilak igual estás muerto en el kilómetro 55 y te quedan 115. Te echa la distancia. Te rindes. Hay que engañar a la cabeza y mentirse a uno mismo. 

¿Qué tiene la Ehunmilak para que participe año tras año?

–Tenemos la suerte de que Beasain es la segunda casa para los Mugalaris. Es la mejor organización que hay. Es increíble. Es en casa, nos quieren, nos tratan super bien y encima son mis montañas. Si preguntas en Europa, te dirán que las tres mejores carreras de 100 millas son el ultratrail del Montblanc, la Ronda dels Cims de Andorra y Ehunmilak. Son las tres más grandes de Europa. No hay ninguna carrera que tenga 1.500 voluntarios. Y todos con seguro. Avituallamientos, marcas… todo es serio. Fuera de Euskadi ni se acercan a una ultra como la Ehunmilak. Es increíble cómo se vuelcan.

Decía Javi Dominguez el año pasado que en los avituallamientos te miman como si fueras un hijo.

–Es cierto. Tanto a los primeros como a los últimos. Me lo dice gente que no es de Euskadi. En Euskadi nos volcamos con las pruebas deportivas. Entendemos de deporte y, cuando llega alguien a un avituallamiento, le arropamos y entendemos su sufrimiento. Fuera de Euskadi en muchos sitios también nos han tratado bien, pero en la Ehunmilak es que hay 1.500 voluntarios, no están quemados y disfrutan también de la fiesta por la cultura del deporte que hay en Euskadi.

¿Cuántas ultras hace al año?

–El año pasado hice seis. Este año llevo tres. Soy de los que corro todo el año. No paro. Corro despacio pero llevo cuatro años sin lesiones. Corro mucho tiempo muy despacio. Me gusta competir pero poco porque acabo saturado. Disfrutas entrenando y lo pasas mal compitiendo. Lo bueno es cuando acabas y te das cuenta de lo que has hecho. En la Ehunmilak te da más tiempo a disfrutar. No me importa pararme y andar. En una carrera de 80 kilómetros vas más exigido y en la Ehunmilak debes ir sin exigirte para aguantar el mayor número de horas. Y aún así lo pasas mal.

¿Cómo es una semana de entrenamientos?

–Trabajo tres semanas en Michelin y descanso una. En la semana que descanso he llegado a hacer 200 kilómetros o 130 kilómetros con 9.000 positivos. Esa semana duermo dos horas de siesta y nueve horas por la noche. Cuanto más entrenas, más tienes que descansar. Las semanas de trabajo hago dos semanas de 100-125 kilómetros. Los miércoles hacemos subidas por el cortafuegos de Jaizkibel, los viernes dos o tres subidas al primer pico de Peñas de Aia y el fin de semana una tirada larga. Es ameno porque vas en grupo. Lo normal es hacer 450 kilómetros al mes. Este año llevo 2.400 kilómetros y el año pasado acabé con 4.800 kilómetros. También solemos hacer la Vuelta a la cazuela: IrunLarun-Peñas de Aia-Jaizkibel. 80 kilómetros, con 3.000 metros positivos.

Ha hecho tantos kilómetros como un coche.

–El secreto está en ir despacio. No hay que entrenar con intensidad. Tengo un trabajo que físicamente no es duro y es a turnos. Eso me permite entrenar más.

Es de los que se toma los entrenamientos y las carreras con humor.

–Es una forma de defensa que tengo. Yo me escudo en mi humor y mi alegría. Muchas veces también lo paso super mal. Pero es importante reírse de uno mismo y quitar hierro a las cosas. El deporte amateur está creciendo y ves a gente que con 45 años se lo toma como si fueran profesionales. Y no, esto no es de súper hombres. Esto es ir haciendo amigos y reírnos de nosotros mismos. Eso es lo que hay que vender. Machaco todo lo que puedo, pero no por eso voy a dejar de pasarlo bien.

Se ha hecho célebre en el mundillo por sus vídeos.

–No os creáis nada de lo que digo (se ríe). Tuve suerte en conocer a los de carrerasdemontaña.com. Esto es tan nuevo que seguro que hay tíos mejores que yo pero tuve la suerte de conocerles. Ahora hasta tengo una cámara Go Pro. Tengo un espacio en el que doy consejos y vendo mi experiencia. Soy muy frikide las zapatillas, del material… Eso me ha permitido viajar a sitios que me llevo para mí. El año pasado estuve en la Patagonia, este año en Hong Kong. Y solo por hacer vídeos. Soy un poco el ejemplo para los corredores malos de que se puede vivir bien sin ser bueno. Soy un espejo para todos los populares (se ríe).

¿Cuándo empezó a correr?

–Mis padres eran unos montañeros increíbles. Toda nuestra juventud eran montañas y montañas. Cuando cumplimos 17 años, odiábamos la montaña y la dejamos. Me pasé 15 años haciendo surf. Hasta que un día me apunté con mis otros dos hermanos a la carrera Carros de Foc. Tardamos 16 horas. Hay gente a la que le gusta la armonía. A mí me gusta llevar horas, el cansancio. Nosotros llamamos estar en la zona a cuando llevas hora y media, el cerebro se desconecta y puedes estar horas corriendo. Eso es estar en la zona, es lo bonito de correr en el monte.

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