Mesa de Redacción

Gracias

Por Jorge. Napal - Lunes, 9 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

el tiempo no pasa en balde. He perdido la cuenta de las bajas laborales que he cogido desde que nació este periódico. Dos intervenciones por hernia discal, problemas de otra índole que no vienen al caso... Cesar la actividad laboral temporalmente siempre es una puñeta para la empresa, y qué decir para el trabajador, al menos para el que quiere seguir al pie del cañón pero que, por circunstancias de la vida, pega un traspiés tras otro. Hasta aquí nada que no acusen millones de trabajadores en el mundo. Llegados a este punto, me siento en la obligación de decir bien alto que jamás he sentido la más mínima presión por parte de la empresa por reincorporarme. Todo lo contrario. No tengo la necesidad de dorar la píldora a nadie, pero sí de expresar mi gratitud por encontrar comprensión y apoyo de compañeros y amigos cuando las cosas han venido mal dadas. En un mundo laboral cada vez más deshumanizado, donde el trabajador se convierte en un número, una fuerza bruta de usar y tirar, donde se despide a mujeres simplemente por quedarse embarazadas, me siento afortunado de formar parte de una redacción que, con todas sus limitaciones y escasez de recursos, perdura después de unos años durísimos gracias en buena medida a su extraordinario capital humano.